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martes, 27 de diciembre de 2011

Capítulo XII Páginas de Diario



La “plática” con José había sido más bien una colisión entre mi vieja manera de pensar: cerrada, paranoica e intolerante y la nueva: más abierta, sentimental, en fin, con una gran modificación de aspectos en ella que la hacía ser más completa y equilibrada, cosa que me resulta particularmente agradable.

Pese a que no tenía más de unas semanas que había regresado a clases, el semestre estaba por terminar, los exámenes se habían empezado a aplicar desde el lunes de la semana pasada y, para mi sorpresa, obtuve mejores notas de lo que me imaginaba, la mayoría 90% y un 100%, cosa que mis maestros tomaron como ejemplo, decían cosas como:

            -Debería ser un gran ejemplo para ustedes-dijo el maestro de química orgánica-Qué pese a que su compañero estuvo fuera de clases por tanto tiempo, obtuviera mejores calificaciones que la mayoría de ustedes.
            -Eh…maestro, no es para tanto-dije-Solo tuve suerte, mis padres me obligaban a estudiar.
            -No sea modesto-me dijo-Es claro que pudo haber dejado un poco de lado los estudios para poder recuperarse de sus heridas, pero aun así, les dedicó el tiempo adecuado para sacar provecho de su situación y aplicarse en sus deberes.

El comentario del maestro vino a reafirmar el sentimiento de odio de mis compañeros, pareciera que les molesta que alguien tan huraño y amargado en su actitud, en los estudios desganado y desobligado, incluso un poco presumido por lo que ya conocía desde el bachiller, fuera elogiado y ensalzado solo por haber tenido un accidente.

            -¿Y qué esperabas?-me dijo Andrés-Eres bien mala onda, ogete y caca con tus compañeros, por lo que me han contado no ayudas a casi nadie, odias el trabajo en equipo y cuando te obligan a integrar equipos solo te la pasas refunfuñando y tratas de hacer todo porque consideras a los demás idiotas.
            -Pues la gran mayoría lo es-dije-Por ejemplo, ese grupito de súper cerditas que primero si, bien cuatas y todo el pedo, pero a la hora de la hora querían que hiciera todo el trabajo, luego el grupo de australopitecos que se quería quedar con todo el crédito de mis proyectos, además, en ese grupo se viborean todos, aunque se digan “amigos” se andan dando puñaladas por la espalda, salvo unas contadas personas en mi grupo, todos me odian o les he llegado a caer mal en cierta medida, algunos ni me hablan.
            -Huy si tú-se burló-¿A quienes le puedes caer bien?
            -Bueno-respondí-Si no les caigo bien, al menos me soportan y me saben tratar, torpe.
            -¿Quiénes son?-pregunto.
            -Tú, idiota, y Kenia-Le dije entre risas.
            -¡Pero aparte wey!-gritó.
            -Pues-pensé-Están Adriana Romero, Sara Badillo y Adam McNair.
            -Mmmta-dijo-Puro marginado social cabrón, dos mataditas y un chavo gringo según escuche.
            -McNair no es gringo-comenté-Sus abuelos paternos eran de Estados Unidos, pero su papá nació aquí,  además si solo me llevo con marginados sociales, tú ya eres uno, mi promiscuo amigo cerdito.-Y le di una palmada en la espalda
            -Chale-se arrepintió-Ya me quemé yo solito.

Nos soltamos a reír y nos despedimos, él ya se iba a su casa y yo tenía que recoger una última calificación, la de matemáticas, en esta no hubo sorpresas como en las demás, pues las matemáticas son mi punto débil.

            -Joven Alberto-me llamó el profesor-70%, no puedo hacer más por usted.
            -Con pasar la materia en ordinario me doy por satisfecho profe-dije aliviado mientras regresaba a mi banca.
            -Lástima Beto-dijo Adriana-La próxima échale más ganas.
            -Si, el próximo semestre me irá mejor-dije-Pero ahora ya me voy.
            -¿Vas a salir a algún lado de vacaciones?-pregunto Sara.
            -Pues pasaré las vacaciones en casa de mis padres-respondí-Quieren tenerme cerca después del accidente.
            -¿Y es muy grande tu casa?-pregunto Adriana.
            -Pues algo-contesté-Desde que los negocios de mi papá tomaron mejor rumbo la han ampliado mucho y creo que hasta se compraron otra.
            -¡¿Otra casa?!-se asombraron ambas.
            -Pues si-dije-Esos negocios de mi padre exportando café a Europa en verdad que le han dejado dinero.
            -Vaya-dijo Sara-Para ti el dinero no debe ser problema.
            -No es que no sea problema-comenté-Solo que a mí me gusta solo gastar lo que necesito, a veces me surge uno que otro antojo y me compro “lujos”, pero antes de que esos negocios mejoraran tuve que vender algunas de mis cosas para poder venir a estudiar aquí.
            -¿Y qué fue lo que vendiste?-me preguntó Adriana.
            -Una batería y sus platillos-dije-Como los extraño, en verdad quería mucho a esa batería, era como una amiga incondicional, me gustaba mucho tocar con ella en la banda que tenía con mis amigos del bachiller.
            -Canijo-comentó Sara-Hablaste más con nosotras de lo que normalmente hablabas en un mes.
            -Si ¿Verdad?-pregunté-Es que he cambiado un poco, por lo del accidente, ya saben, bueno chavas, ya me voy, nos vemos, hasta el próximo semestre.
            -Bye-dijeron-Hasta el próximo semestre. 

Caminé un poco por los pasillos del colegio y me topé de frente con McNair, lo saludé y me dijo:

            -¿Y ese milagro de que andas hablando con todo mundo?
            -Ya ves-respondí-A veces te tienes que medio morir para que cambies un poco.
            -Pues para que tu ex cambiara no tuvo que morirse-dijo-Qué se me hace que tomó algo.
            -¿Progesterona esteroidea?-sugerí-Esa cosa promueve el desarrollo femenino, pero está loco lo del corte ¿No crees?
            -Si, parece caricatura japonesa-contestó- ¿Ya viste como viene vestida hoy?

No tuve necesidad de contestar, porque en ese momento pasó detrás de Adam y noté que llevaba un pantalón a los tobillos con estampado militar, una blusa negra y un pañuelo rojo.

            -Parece la hija de Rambo-Dijimos mientras nos reíamos, me despedí de Adam y tomé el transporte al centro de la ciudad.

Solo pasé a mi departamento por algunas maletas antes de tomar el autobús a casa, dada la lejanía de donde estudio y la casa de mis padres, me prepare para un viaje largo, compré un manga, unas frituras y un refresco de cola, aún así me quede dormido y no desperté hasta casi haber llegado a mi ciudad natal. Mis padres estaban esperándome en la salida de la central de autobuses, mi padre tomó mis maletas y las subió a la camioneta y mi madre me dio un abrazo y un beso en la mejilla.

            -¿Cómo te fue en los exámenes?-pregunto mi padre-¿no te afectó el accidente?
            -Pues fue al revés-contesté-Saque un 100% cerrado en microbiología.
            -¡Vaya!-Se admiró mi madre-Esto merece un premio.
            -Si, ¿Qué quieres?-dijo mi padre.
            -Pues no sé-respondí-¿Una cámara?
            -Hecho-dijo mi madre-Después saldremos a comprarla.

Desde hace unos días se ha instalado una persistente ola de calor, sin una gota de agua que refresque el ambiente, el sol no me resulta molesto, (aun que no me resulta precisamente agradable en exceso) pero el calor y el bochorno que deja a su paso a lo largo del día son un poco molestos, más en una persona como yo, cuya mayoría de su ropa es color negro, un color que no ayuda en tiempos de calor.

Al llegar a casa me puse a asear la pocilga que tenía por cuarto, llena de hojas regadas revistas amontonadas y libros apilados sobre el modular. Pasé días ordenando mis cosas porque entre las revistas y hojas que encontraba, había algunas que me ponía a leer y eso me retrasaba mucho, pese a que el cuarto era espacioso, no tenía muchos muebles en el, solo la cama, un armario, una mesa donde tenía un espacio para el modular y otro para trabajar, una lámpara de mesa, la mesita del televisor  y un puff.

Entre todas mis cosas había una pequeña libreta rota que tenía años sin ver (cosa que denota el grado de desorden de mi cuarto) era el “diario” que había llevado durante el bachiller, transcribiré algunas páginas.

21-Diciembre-…

Ah más de un mes que escribí aquí, veo que sí, el  tiempo es un escultor de cambios muy drásticos, pues María me volvió a traicionar (tres veces, argh), y pues ya que, sigo tocando y el sábado me voy a Guanajuato, chido, y ahora ando con Sonia, a pues algo muy bonito, ella no había tenido novio antes y conmigo esta “experimentando”, si, tiempo y todo cambia. Así es, referente a ella, Sonia, pues, ya nos besamos emm, (como ¿seis besos?) si como seis ¡Ah! Ella muerde y mete lengua (¡Chido!) y pues le gusta el black metal y rotten.com (cadáveres). Y pus ya me voy adormir por que ya es la 1 AM del viernes y se supone que esto es del jueves.

12-Enero-…

Ah, pues el problema del beso aquel ya está resuelto, solo fue un comentario desatinado, tiene una forma de ser, no sé, muy interesante para mí, aun que en ciertos aspectos no logre entender, yo solo trato de hacer que el tiempo que pase conmigo sea de su agrado y que las cosas se dejen llevar, como dice ella, por inercia, me pregunta, “¿Qué es clavarse?” y contesto, “¿Qué es clavarse? Pues  más o menos es no dejar de pensar en una persona y no soportar mucho tiempo el estar lejos de ella” y ahora me cuestiono a mí,  “¿No te esta clavando Alberto? ¿No estás siendo muy obsesivo?” y  me respondo, “Tal vez, pero es uno de mis rasgos que me hacen ser como soy y aprender más, aunque esto conlleve sus riesgos”.

07-Mayo-…

Pasó algo de tiempo, algunos meses y con esto el fin de la relación con Sonia. Si, así es, el fin, bueno…

Últimamente había estado algo cortante y me evitaba… dio todas las señales, pero aún así me aferre a esa relación que tenía.

Y aquí había una nota del periodo de los intentos de “regresar” con ella.                       

No importa la fecha ni el día pero es el…

No sabemos ni cómo comenzó ni cómo acabó, ten presente que el amor es traicionero y que la gente cambia, tú cambias, si se presenta otra oportunidad tienes el derecho a tomarla y ella el derecho a decirte: No

Me quede toda la tarde leyendo ese viejo diario y reviviendo al Alberto que lo había escrito, con todos sus matices sentimentales, coléricos, pasionales e idioteces que llegue a escribir en el, un poco de eso era necesario para el nuevo Alberto en que estoy trabajando, necesito de todo un poco.


Nota: Las páginas del diario están basadas en uno que realmente existe y que realmente es mío, algunas son idénticas al original y otras fueron ligeramente modificadas por conveniencia de la historia (… y mía)

1 comentarios:

Buen capitulo, como siempre, aunque ande medio ocupada en otras cosas sigo siendo fan y te leo ;) Ja y me encanta eldisclaimer de que algunas cosas del diario se modificaron por coveniencia de la historia... y tuya jeje, bien!

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