Derechos algo reservados

Eres libre de utilizar el contenido de este blog tanto para tareas, antologías y más, pero reconociendo la fuente y siempre y cuando no tengas própositos comerciales, si no, te buscaré y mataré (bueno no, pero te jalaré las patas mientras duermes) Sobre advertencia no hay engaño
Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial 3.0 Unported License.
Mostrando entradas con la etiqueta amistad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amistad. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de enero de 2015

Recuento o algo así del 2014

Un año más que pasa y otro post de recuento que llega al blog, este año 2014 fue un año que empezó con un gran bagaje emocional y terminó de la manera más tranquila en la que he podido terminar un año desde hace mucho.

A finales del 2013 mi entonces novia decidió terminar la relación que teníamos por problemas con el tiempo que ella tenía libre, lo cual desencadenó la vena dramática que hay en mi, me tiré un poco a la depre, pero si algo pude sacar de ese truene es que pese a que me rompieron el corazón por enésima vez, ahora sé que es lo que quiero de una relación y que el mejor regalo que puedes a darle a alguien es tu tiempo, ya que eso es una fracción de tu vida que jamás podras recuperar, lamentablemente no pudimos seguir juntos, pero no me arrepiento de haber compartido tiempo con ella, aunque ahora no pueda entender ni perdonar del todo sus motivos, he seguido adelante, ahora no me enfoco en encontrar el amourtz, ni me preocupa, hace dos años no buscaba novia y las cosas se dieron solas, así que aplicaré de nuevo esa receta y a ver que pasa... *muere soltero*

Dejemos de lado el espinoso terreno de mi (fallida) vida amorosa y pasemos un poco al laboral, este 2014 fue un año muy tranquilo respecto al trabajo, pese a que me mandaron a Mecapalapa, un pueblo que si no conocen no me extrañaría por que esta enclavado entre los límites de Puebla con Veracruz, hace un calor del demonio, huele feo y no hay nada, ni señal de teléfono, pero al menos me pude escapar seis meses en los que anduve de arriba a abajo en la región norte de Puebla, no tuve altercados laborales más que las típicas peleas con algunos coworkers que me caen mal, pero eso no es extraño en mi, odio a casi todos mis coworkers. De momento en la chamba todo pinta normal, mis jefes me tienen en buena estima y espero que las cosas mejoren este año.

Dentro de las malas notas de este 2014 fue que a mi mamá le dio un infarto en febrero, por lo que toda la familia se vio frente a una realidad que no esperábamos enfrentar tan pronto: la posible falta de mi mamá; es terrible que de un día para otro tengas que enfrentarte ante la mortalidad de la gente que amas, es terrible escuchar a los doctores decir que la afección tiene riesgo de ser una muerte súbita y que no sepan que tratamiento seguir. Por fortuna, la fortaleza de mi mamá hizo que pudiera responder al tratamiento nuclear y recuperarse por completo, fue el gran susto de este año y uno que sinceramente espero que no se repita.

Este año no pude ver mucho tiempo a mis amigos, principalmente debido a que La horrenda Mecapalapa está muy lejos de mi casa, bueno, ni taaan lejos, pero el camino está lleno de curvas y camiones de carga que entorpecen el tránsito. Pero me puedo decir afortunado de contar con un grupo de amigos tan invaluable, que pese a que pasen los meses sin vernos siempre parezca que la última vez que nos vimos fue ayer, son amigos con los que puedo contar con su apoyo, con su humor y que siempre puedo aprender algo de ellos. Las reuniones con mis amigos Oscar, Alma y Hugo siempre están llenas de risas, anécdotas y mucha comida. Las reuniones con León y Fabiola son maratónicas, platicando de casi de cualquier babosada, con ocurrencias de todo tipo y siempre terminamos yéndonos a dormir muy tarde. A quienes siempre tengo que viajar mucho para poder verlos es mis amigos moneros: Truz, Nifel, Vannesa, Joram y Virus, con ellos siempre termino enterándome de chismes que no imaginaba pudieran existir, aprendiendo algún truco para poder dibujar, descubriendo el trabajo de varios artistas y muchas, muchas risas por bromas, accidentes y muchas cosas más, la verdad estoy muy agradecido por los amigos que tengo y no los cambiaría por nada.

No sé que me depare este año que entra, lo espero que sea una gran aventura.

martes, 27 de septiembre de 2011

Capítulo IX El Cuervo y El Lobo (The Crow & The Wolf)



“Una danza extraña,
un velo negro que cubre tu cara.

Los rápidos movimientos
que hacen sacudirse a tu cuerpo

La carne yace en el suelo
y el espíritu vaga en el cielo.”

No hacía mucho que se había ido Violeta, y Sonia me miraba esperando alguna pregunta.

            -¡Vamos!-me apuró-¿Qué no vas a empezar nunca?
            -Está bien-respondí-¿Cómo se dio esta relación? Me refiero a cómo comenzó todo.
            -Pues-contestó-Después de ti hubo otro tipo, pero eso no duro demasiado, no recuerdo cuanto exactamente, después, conocí a Violeta en la escuela y entrábamos una fuerte amistad, con el tiempo, esa amistad se fue transformando en cariño.
            -¿Cómo fue que le propusiste esta relación?
            -Solo se lo dije-me respondió rápidamente-¿Acaso no fue algo parecido lo que paso con nosotros?
            -Bueno-dije-En ese entonces solía ser diferente, he cambiado…tú has cambiado.
            -Creo que ya deberías saber que nadie permanece igual por siempre-respondió-Por ahora he decidido interactuar con la sociedad y después veré que hago con ella.
            -Eso es cierto-contesté-Dime ¿Cómo es la interacción entre ustedes?
            -Pues por ahora es estable-dijo-Pero en el pasado hubo conflictos, había veces en las que decía que me amaba, que me extrañaba, pero, me lastimaba, sentía que mi presencia no le importaba.
            -Vaya, ¿eso como lo supiste?-dije
            -Un día mientras platicábamos, ya tiene un poco de tiempo, pues nos pusimos algo serias y le pregunte que era los más importante para ella
            -Ah ya se, déjame adivinar, te dijo que tú.
            -Si, y entonces le dije: vaya así es como tratas a las cosas que amas.
            -Pues algo parecido ocurrió en los últimos días de nuestra relación-inquirí.
            -Yo no te decía cosas que no sentía-objetó-O no te decía lo que no podía cumplir, te escuchaba y estaba contigo aunque tuviese cosas qué hacer, les restaba importancia, te ponía atención.
            -Ya veo-dije y mirando al techo dije-Entonces creo que la culpa de que todo se fuera al carajo es mía.
            -Es de los dos-dijo-Tú por hastiarme y yo por no habértelo dicho a tiempo.
            -Si-asentí-“La monotonía lleva al hartazgo”
            -¿Qué querías decir con eso de “siempre más cerca, siempre más doloroso”?-preguntó.
            -Ah-respondí-Pues, me refería al peso de los recuerdos, las diferentes épocas de felicidad o de tristeza, los amores y desamores.
            -Siempre has sido así-dijo-Es una constante en tu personalidad, cuando comenzamos a salir venias recuperándote de una relación tormentosa y después de que terminara contigo te fuiste hundiendo en una espiral de sentimientos encontrados, de momentos estabas iracundo y me reprochabas mi actitud y decisiones, en otros completamente patético, después te empeñaste en “regresar”, engañado por el hecho de que te trataba casi igual que en el pasado.
            -Quizá-mencioné-De ello se derivan las personalidades y por ello están opuestas.
            -Tal vez-contestó-Debiste haber cerrado bien los ciclos de tu vida bobo.
            -Eso es algo que no se me da muy bien-respondí-Por ello me aísle tanto de la sociedad, de las personas, imponiendo un muro entre ellas y mi espíritu, logrando con ello que se mantuviera sellado herméticamente a los estímulos exteriores pero quedando prisionero junto a él pasado y atormentándome en momentos de debilidad.
            -Ash-se quejó-Aislarte del mundo jamás resuelve nada, te vuelves una especie de sombra de lo que solías ser ¿Acaso no recuerdas como nos decíamos en el bachiller?
            -Ummm...-dije-Si, el cuervo y el lobo, tú por tú mote de “Der Egoistische Krähe” y permanecer algo solitaria, tal y como un cuervo, yo era el lobo por ser un poco más sociable y por  pertenecer a un círculo de amigos, como un lobo y su jauría.
            -Correcto, pero ahora creo que se han invertido los papeles lobito.

Por toda respuesta me levanté de la silla y me dirigí a la puerta con la silla en la que estaba sentado, la coloqué debajo y me dispuse a sacar del plafón suelto de la pared una caja de cartón negra, mirándome extrañada Sonia dijo:

            -¿Qué rayos es eso?
            -Una caja-dije sarcásticamente.
            -Eso ya lo sé estúpido-dijo riéndose-¿Qué es lo que tiene?

Saqué de la caja algunos dibujos en carbón de un lobo gris conviviendo con un cuervo negro en algunos escenarios que fueron comunes en nuestra relación: su casa, mi departamento, un portal de la ciudad, el bachiller y calles al azar.

            -Je je-sonrío-Ah, los viejos tiempos.
            -Otra pregunta-añadí-¿Yo solo fui un experimento o tan solo fui el primer novio?
            -Mmm...-meditó por un rato y dijo-El primero, me doy cuenta de que no suelo hacer cosas por experimentar.
            -¿Ósea que lo de Violeta…?
            -No-me interrumpió-No es un experimento.
            -Wow-dije-Entonces sí que vas en serio.
            -Agh-se quejó-Te has vuelto más molesto desde que te vi en el hospital de…
            -Ahora que lo recuerdo ¿Qué demonios estabas haciendo en ese parque cuando me encontraste?
            -Ese día me acababan de correr de mi casa-respondió-Fui a… para recoger algunas cosas y pedirle prestado algo de dinero a un tío.
            -Con que era por eso-dije-Bueno, ¿de casualidad no viste a un tipo vestido de negro con el cabello largo?
            -Pues antes de llegar a ese parque-reflexionó-Si, un tipo así como dices y con chamarra de cuero se me quedo viendo y sonrío un poco, después siguió de largo.
            -¿Recuerdas lo que te dije de mis personalidades?
            -Si-respondió-¿Qué? ¿Él era una de ellas?
            -Si-le dije-Ese es Aljeos.
            -Pues si es la furia-dijo-Si parece serlo.
            -Solo conozco a dos-mencioné-A él y a Alberto, el representante de mi pasión e ilusión.
            -Oye-dijo-Lo siento, pero yo también tengo que irme a trabajar.
            -No te preocupes-dije mientras me levantaba -Vamos, te acompaño.
            -Bueno, pero primero tengo que cambiarme.
            -Eeeeeh-titubeé- ¿Te vas a cambiar conmigo a aquí?
            -Ammm-dijo-mejor voltéate un rato.
            -¿Desde cuándo eres tan reservada?-pregunte-Antes ni te importaba que te viera cambiarte.
            -Si-respondió-Y no es que me importe que me veas los calzoncillos blancos, pero… ahora.
            -Si, si-contesté-Ya entiendo.

Mientras se cambiaba de ropa me puse a ver algunos de los dibujos que había hecho, los tristes o alegres garabatos que deje en esas paredes y que me recordaban tantas cosas, el dulce placer del martirio de los últimos días de mi vida en este departamento era muy bueno para hacer la “actividad” que Ingrid me encargó. Al fin salió vestida con un traje negro.

            -Lista-dijo-Vámonos.

Salimos y tomamos el transporte al centro de la ciudad, seguimos platicando de temas sin mucha importancia, como de los ex compañeros del bachiller, las clases en la universidad. Caminamos hasta llegar a un edificio de oficinas y me dijo:

            -Bueno aquí es donde trabajo-dijo-Nos vemos. Y se despidió con un gesto de la mano.
            -Hasta la próxima-contesté-Espero que sea pronto y no tenga que medio morirme para ello.

Se volteó y me hizo una mueca, yo me dispuse a regresar cuando recordé el consejo de Ingrid. Trate de decidir entre cual de todos mis recuerdos iba a empezar, con la visita a Sonia los recuerdos y sucesos de esa época habían quedado frescos de nuevo, así que por ellos empecé. De inmediato sentí una convulsión en el pecho, el revivir cada uno de esos recuerdos resultaba en una carga muy pesada para mi espíritu,  las caricias, las risas y las lágrimas se clavaban en mi alma, me quemaban, ardían al rojo vivo, como un loco carnaval de demonios y pecados que se negaban a ser purificados. Vagué un poco por las calles antes de regresar, pero el estado mental en el que me encontraba me daba un paso inseguro y nervioso, sin querer me dirigía de nuevo a todos los sitios en los que había pasado momentos con Sonia, causando que la carga y el dolor para mi espíritu se multiplicara, y que los castigos para los sentidos fueran más fuertes, algunas personas me veían con cara de preocupación y hasta de lástima, al verme reflejado en una ventana, vi que tenía los ojos completamente desesperados, un semblante completamente triste y enfermo.

Se hacía de noche y tenía que regresar a casa antes de que se hiciera más tarde, tomé el autobús de regreso, aunque en el viaje de regreso dormí un poco no pude descansar absolutamente nada, en sueños los recuerdos eran más reales, incluso llegaban a sentirse completamente verdaderos que me despertaban, llegué a casa ya muy entrada la noche y escribí en la libreta:

“No hay más tiempo para las debilidades,
Tu cuerpo está cansado y el alma  hecha jirones.

Ordena tus prioridades,
Que la muerte te pisa los talones.”

Diablos, si que Ingrid tenía razón, sonaba fácil, pero en realidad era más complicado de lo que creía, mañana ya hablaré con ella.

viernes, 29 de julio de 2011

Videojuegos

Fue hace mucho que me pude acercar al mundo de los videojuegos, no me tocaron los juegos de atari y anteriores, pero si puedo decir que todavía llegué a la época del family y el supernintendo, nunca tuve uno, normalmente eran amigos míos los que tenían tales piezas de cielo enviadas por los dioses a la tierra para gozo de los mortales, pero bueno, muchas tardes de mi infancia fueron gastadas tratando de salvar a la princesa, de tratar de salvar al mundo, de derrotar al malvado Bison y muchísimas anécdotas más, nunca fui bueno para esos juegos, principalmente porque no tenía la práctica suficiente por no tener el juego disponible a toda hora.



Esto era lo más épico del mundo en mi infancia

El nintendo 64 fue la primera consola que mis hermanos y yo tuvimos, aún recuerdo el día en que mi hermano mayor (bueno el que es mayor que yo, porque tengo uno aún mas mayor que ese hermano) que iba en secundaria por ese entonces, fue muy emocionado a sacarme de la primaria, alegando motivos familiares me llevó a casa y, además de una fiesta que se había armado por la llegada de un familiar (si, si, si qué bueno que vino el tío, ¡¿Dónde demonios esta la sorpresa?!) y arriba en el cuarto estaba, un hermoso N64 con Golden Eye listo para jugar, fue la mejor tarde de mis 8 años, simplemente indescriptibles horas de diversión sin fin!!



Acción realmente intensa, a 64 bits

La tarde que mi mamá nos llevó un playstation uno fue igual de sorpresa, era un 30 de abril, de cómo el 2002, y mi señora madre llego encabronadísima por que como había salido con mi hermano menor (el menor eso sí, yo soy el 3er hijo de 4 :D) el había hecho un berrinche por no sé qué cosa, por lo que la primera sesión de juego en el playstation fue completamente mía, oh dios, recuerdo que después de casi mentársela a Harry Potter por no poder brincar una maldita caja mi madre subió a ver que hacía y dijo “Hijo, que rojos tienes los ojos”… Había olvidado parpadear todo ese rato.


Salta Harry, ¡Mierda! ¡¡Qué saltes!!


El Xbox lo jugué en casa de un primo y ahí conocí una de las franquicias que más me ha atraído en todo el mundo mundial, Halo, en un principio mi primo barría el suelo con mis nulas habilidades en un juego como este, pero con el tiempo puedo decir que estoy orgulloso de que ahora le cuesta mucho ganarme y hay veces en que le gano por mucho :D, fueron tardes y tardes de juegos y risas entre primos que nunca olvidaré esa época de la secundaria.



No hay nada más relajante que dispararle en la jeta a esos grunts

El play 2 lo jugué más en casa de un amigo del bachiller por qué no tuve uno, pero también nos dio tardes de risas entre amigos, de buenas distracciones en momentos malos (Nunca olvidaré el día que me habían tronado de a escopetazo en la jeta y mi amigo me dio el control diciendo: Juégale wey, las penas con pan son buenas) y todas las veces que reímos hasta casi morir de las pendejadas que pasaban o que hacíamos.



San Andreas: El juego que más risas nos dio

Ahora el Xbox 360, la consola que actualmente se chupa mis tardes y ratos de ocio, fue comprada como regalo de navidad luego de años (Bueno, en realidad 2) de estar rogando por ella y mí padre (quien nos llevó a comprarla y ODIA los videojuegos) dijo: Más les vale comprarse su propia tele para jugar esa chingadera ¿eh? (Lo que él no sabía es que ya la habíamos comprado y subido a nuestro cuarto, pero mi padre NUNCA – en serio NUNCA- sube a nuestro cuarto –y cuando lo hace es el apocalipsis para mí-) 


Y así me siento cuando me va a regañar mi jefe

Una anécdota muy graciosa, es que mi madre subió a vernos jugar a mi hermano menor y a mí Halo 3, fue un duelo épico en el que mi hermano y yo tardamos mucho en poder matarnos el uno al otro, cuando morí e hice el clásico “¡Me lleva” que dices frente a tus papis, mi madre preguntó:

Mamá: ¿Te mató?
Yo:…Si
Mamá: ¡Pendejo!
Yo: ¡¡Mamá!!



Después de una sana tarde de videojuegos

Jugar videojuegos  es una de las mejores maneras que tengo para relajarme y sacar la tensión, porque es mejor dispararle en la cara a un pequeño alienígena de pixeles que salir a la calle a hacer la de pedo con la gente o algo peor, los videojuego no te hacen violento, es la gente estúpida y violenta de por si la que le da esa fama a los videojuegos, mi recomendación es: Jueguen, es bien divertido, une a la familia (Claro, tampoco hacen milagros) y les dará miles de momentos chistosos, aventuras increíbles, unos sustos implacables y siempre los dejarán con ganas de seguir presionando START.


Y cuando no hay videojuegos me siento así :(