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martes, 27 de septiembre de 2011

Capítulo IX El Cuervo y El Lobo (The Crow & The Wolf)



“Una danza extraña,
un velo negro que cubre tu cara.

Los rápidos movimientos
que hacen sacudirse a tu cuerpo

La carne yace en el suelo
y el espíritu vaga en el cielo.”

No hacía mucho que se había ido Violeta, y Sonia me miraba esperando alguna pregunta.

            -¡Vamos!-me apuró-¿Qué no vas a empezar nunca?
            -Está bien-respondí-¿Cómo se dio esta relación? Me refiero a cómo comenzó todo.
            -Pues-contestó-Después de ti hubo otro tipo, pero eso no duro demasiado, no recuerdo cuanto exactamente, después, conocí a Violeta en la escuela y entrábamos una fuerte amistad, con el tiempo, esa amistad se fue transformando en cariño.
            -¿Cómo fue que le propusiste esta relación?
            -Solo se lo dije-me respondió rápidamente-¿Acaso no fue algo parecido lo que paso con nosotros?
            -Bueno-dije-En ese entonces solía ser diferente, he cambiado…tú has cambiado.
            -Creo que ya deberías saber que nadie permanece igual por siempre-respondió-Por ahora he decidido interactuar con la sociedad y después veré que hago con ella.
            -Eso es cierto-contesté-Dime ¿Cómo es la interacción entre ustedes?
            -Pues por ahora es estable-dijo-Pero en el pasado hubo conflictos, había veces en las que decía que me amaba, que me extrañaba, pero, me lastimaba, sentía que mi presencia no le importaba.
            -Vaya, ¿eso como lo supiste?-dije
            -Un día mientras platicábamos, ya tiene un poco de tiempo, pues nos pusimos algo serias y le pregunte que era los más importante para ella
            -Ah ya se, déjame adivinar, te dijo que tú.
            -Si, y entonces le dije: vaya así es como tratas a las cosas que amas.
            -Pues algo parecido ocurrió en los últimos días de nuestra relación-inquirí.
            -Yo no te decía cosas que no sentía-objetó-O no te decía lo que no podía cumplir, te escuchaba y estaba contigo aunque tuviese cosas qué hacer, les restaba importancia, te ponía atención.
            -Ya veo-dije y mirando al techo dije-Entonces creo que la culpa de que todo se fuera al carajo es mía.
            -Es de los dos-dijo-Tú por hastiarme y yo por no habértelo dicho a tiempo.
            -Si-asentí-“La monotonía lleva al hartazgo”
            -¿Qué querías decir con eso de “siempre más cerca, siempre más doloroso”?-preguntó.
            -Ah-respondí-Pues, me refería al peso de los recuerdos, las diferentes épocas de felicidad o de tristeza, los amores y desamores.
            -Siempre has sido así-dijo-Es una constante en tu personalidad, cuando comenzamos a salir venias recuperándote de una relación tormentosa y después de que terminara contigo te fuiste hundiendo en una espiral de sentimientos encontrados, de momentos estabas iracundo y me reprochabas mi actitud y decisiones, en otros completamente patético, después te empeñaste en “regresar”, engañado por el hecho de que te trataba casi igual que en el pasado.
            -Quizá-mencioné-De ello se derivan las personalidades y por ello están opuestas.
            -Tal vez-contestó-Debiste haber cerrado bien los ciclos de tu vida bobo.
            -Eso es algo que no se me da muy bien-respondí-Por ello me aísle tanto de la sociedad, de las personas, imponiendo un muro entre ellas y mi espíritu, logrando con ello que se mantuviera sellado herméticamente a los estímulos exteriores pero quedando prisionero junto a él pasado y atormentándome en momentos de debilidad.
            -Ash-se quejó-Aislarte del mundo jamás resuelve nada, te vuelves una especie de sombra de lo que solías ser ¿Acaso no recuerdas como nos decíamos en el bachiller?
            -Ummm...-dije-Si, el cuervo y el lobo, tú por tú mote de “Der Egoistische Krähe” y permanecer algo solitaria, tal y como un cuervo, yo era el lobo por ser un poco más sociable y por  pertenecer a un círculo de amigos, como un lobo y su jauría.
            -Correcto, pero ahora creo que se han invertido los papeles lobito.

Por toda respuesta me levanté de la silla y me dirigí a la puerta con la silla en la que estaba sentado, la coloqué debajo y me dispuse a sacar del plafón suelto de la pared una caja de cartón negra, mirándome extrañada Sonia dijo:

            -¿Qué rayos es eso?
            -Una caja-dije sarcásticamente.
            -Eso ya lo sé estúpido-dijo riéndose-¿Qué es lo que tiene?

Saqué de la caja algunos dibujos en carbón de un lobo gris conviviendo con un cuervo negro en algunos escenarios que fueron comunes en nuestra relación: su casa, mi departamento, un portal de la ciudad, el bachiller y calles al azar.

            -Je je-sonrío-Ah, los viejos tiempos.
            -Otra pregunta-añadí-¿Yo solo fui un experimento o tan solo fui el primer novio?
            -Mmm...-meditó por un rato y dijo-El primero, me doy cuenta de que no suelo hacer cosas por experimentar.
            -¿Ósea que lo de Violeta…?
            -No-me interrumpió-No es un experimento.
            -Wow-dije-Entonces sí que vas en serio.
            -Agh-se quejó-Te has vuelto más molesto desde que te vi en el hospital de…
            -Ahora que lo recuerdo ¿Qué demonios estabas haciendo en ese parque cuando me encontraste?
            -Ese día me acababan de correr de mi casa-respondió-Fui a… para recoger algunas cosas y pedirle prestado algo de dinero a un tío.
            -Con que era por eso-dije-Bueno, ¿de casualidad no viste a un tipo vestido de negro con el cabello largo?
            -Pues antes de llegar a ese parque-reflexionó-Si, un tipo así como dices y con chamarra de cuero se me quedo viendo y sonrío un poco, después siguió de largo.
            -¿Recuerdas lo que te dije de mis personalidades?
            -Si-respondió-¿Qué? ¿Él era una de ellas?
            -Si-le dije-Ese es Aljeos.
            -Pues si es la furia-dijo-Si parece serlo.
            -Solo conozco a dos-mencioné-A él y a Alberto, el representante de mi pasión e ilusión.
            -Oye-dijo-Lo siento, pero yo también tengo que irme a trabajar.
            -No te preocupes-dije mientras me levantaba -Vamos, te acompaño.
            -Bueno, pero primero tengo que cambiarme.
            -Eeeeeh-titubeé- ¿Te vas a cambiar conmigo a aquí?
            -Ammm-dijo-mejor voltéate un rato.
            -¿Desde cuándo eres tan reservada?-pregunte-Antes ni te importaba que te viera cambiarte.
            -Si-respondió-Y no es que me importe que me veas los calzoncillos blancos, pero… ahora.
            -Si, si-contesté-Ya entiendo.

Mientras se cambiaba de ropa me puse a ver algunos de los dibujos que había hecho, los tristes o alegres garabatos que deje en esas paredes y que me recordaban tantas cosas, el dulce placer del martirio de los últimos días de mi vida en este departamento era muy bueno para hacer la “actividad” que Ingrid me encargó. Al fin salió vestida con un traje negro.

            -Lista-dijo-Vámonos.

Salimos y tomamos el transporte al centro de la ciudad, seguimos platicando de temas sin mucha importancia, como de los ex compañeros del bachiller, las clases en la universidad. Caminamos hasta llegar a un edificio de oficinas y me dijo:

            -Bueno aquí es donde trabajo-dijo-Nos vemos. Y se despidió con un gesto de la mano.
            -Hasta la próxima-contesté-Espero que sea pronto y no tenga que medio morirme para ello.

Se volteó y me hizo una mueca, yo me dispuse a regresar cuando recordé el consejo de Ingrid. Trate de decidir entre cual de todos mis recuerdos iba a empezar, con la visita a Sonia los recuerdos y sucesos de esa época habían quedado frescos de nuevo, así que por ellos empecé. De inmediato sentí una convulsión en el pecho, el revivir cada uno de esos recuerdos resultaba en una carga muy pesada para mi espíritu,  las caricias, las risas y las lágrimas se clavaban en mi alma, me quemaban, ardían al rojo vivo, como un loco carnaval de demonios y pecados que se negaban a ser purificados. Vagué un poco por las calles antes de regresar, pero el estado mental en el que me encontraba me daba un paso inseguro y nervioso, sin querer me dirigía de nuevo a todos los sitios en los que había pasado momentos con Sonia, causando que la carga y el dolor para mi espíritu se multiplicara, y que los castigos para los sentidos fueran más fuertes, algunas personas me veían con cara de preocupación y hasta de lástima, al verme reflejado en una ventana, vi que tenía los ojos completamente desesperados, un semblante completamente triste y enfermo.

Se hacía de noche y tenía que regresar a casa antes de que se hiciera más tarde, tomé el autobús de regreso, aunque en el viaje de regreso dormí un poco no pude descansar absolutamente nada, en sueños los recuerdos eran más reales, incluso llegaban a sentirse completamente verdaderos que me despertaban, llegué a casa ya muy entrada la noche y escribí en la libreta:

“No hay más tiempo para las debilidades,
Tu cuerpo está cansado y el alma  hecha jirones.

Ordena tus prioridades,
Que la muerte te pisa los talones.”

Diablos, si que Ingrid tenía razón, sonaba fácil, pero en realidad era más complicado de lo que creía, mañana ya hablaré con ella.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Día del bloggero

Hoy es 31 de agosto, día del bloggero, y como yo solo tengo unos cuantos meses de blogger y no tengo mucho tiempo para andar viendo otros bloggs, no tengo muchos favoritos, pero como una iniciativa (no la México -esa que-) de Don Memo Guerrero, hoy les recomendaré mis 5 bloggs favoritos.


Número 5


Relato a lápiz, blogg de un amigo mio, quien es diseñador gráfico, aunque ni una entrada de diseño tiene, de hecho, tiene mucho que no publica nada!, pero sus entradas existentes son graciosas y la de los los dioses y mitología mexicana es muy buena. Es uno de los mejores amigos que tengo y en persona es cagadísimo.


Además, si necesitan de los servicios de un diseñador, pueden ponerse en contacto con el ;D



Por dios, solo vean esa cara! Es divertidísima! 


Y acá estamos mi amigo y sus servilleta bailando Day-O :P

Número 4

La pata izquierda de cthulhu  es un blog muy, ¿como decirlo? Muy diferente, no esperes un lugar lleno de florecitas y arcoiris por que aquí no los encontrarás, es un blog lleno de humor ácido, negro y muy culero, puesto que puede que encuentres una o más entradas que vayan en contra de algo que tu aprecias/quieres/crees/respetas y la verdad siempre ando esperando la siguiente entrada para reír y ver como brincan espantados/indignados algunas personas con sus comentarios, un lugar lleno de lol eso sí, recomendado bajo advertencia.


En serio, no vayan si encuentran esta imagen ofensiva.

Número 3

Triple empate!!!

Empatados en este 3er puesto estan: yo no existoa missing chromosome y Kid A, vaya, me fue difícil quitar a alguno de los tres y por eso los metí, si ya se que 5 blogs favoritos, no molesten, si no les parece vayan y hagan su top 5 de algo y verán que difícil se pone con el tiempo >=D

En yo no existo y a missing chromosome encontrarán una diversidad de relatos, cuentos, poemas, son una joya de blogg y los deberían checar.

Kid A es el webcómic del buen Josuédric, pura diversión y risas en ese lugar.

Número 2

El único, divertido y sensual blog de mi amiga Michelle Limones es bien buena onda y ha hecho de mi un chico menor For Ever Alone, entradas de la vida diaria, sucesos que nos pasan (o no)  a todos, una refrescante dosis de buenas anécdotas y risas.

Número 1

Obviamente en mi primer lugar esa al buen señor Memo Guerrero, cuyo blog siempre checo, siempre me hace reír, me entretiene y me ayuda a pasar los buenos y malos ratos de la vida.

Muy bien, esto fue todo, visiten esos blogs, (bueno el de la pata izquierda no si no quieren chillar) y no olviden difundir este blog con sus amigos si les gustó, y ni no les gustó... Con sus enemigos!!!

domingo, 21 de agosto de 2011

Relato suelto


Esto es un experimento

“No debería estar haciendo esto”

“Sin embargo. Lo haces”

“No está bien, no, no lo está”

Medio día, Cd. de México

Miles, millones de personas desplazándose hacia sus trabajos, escuelas, casas, no importa la dirección, siempre hay un flujo interminable de gente y de autos, pero bueno, las cosas así se van dando desde siempre aquí, es la verdad.

Por mi parte, he hecho cosas, muchas, de las que me arrepiento, pero no tengo tiempo ni manera de corregirlas, el daño que hice, hecho está y por más que haya hecho algo por remediarlo no creo que me perdonen por ello, así que sigamos.

-Te vez rara Hilda-dice Tere, mi mejor amiga
-Es por el calor-le contesto con una sonrisa.
-¿Segura? Porque a mí me parece que es por culpa de un chavo
-¡Ay como crees!-miento agitando mi mano.

Si, es por ti, por el pasado, por todo, siempre he sido una chica muy desapegada, sin sentido de pertenencia, sin mucha dependencia por las personas, no extraño a mucha gente, pero sin embargo, en los últimos días tu recuerdo se ha colado, yo no he cambiado nada y recuerdo con claridad lo que me dijiste aquella última vez que nos vimos, en el día de mi cumpleaños.

-La verdad-empezase y te quedaste callado-La verdad espero que encuentres lo que desees en la vida y que los cambios que tengas sean para bien.
-¿Cambiar?-dije-Yo no he cambiado nada, si acaso, me he vuelto más yo con el tiempo.
-Es por eso mismo-me contestaste-Eres cada vez más tú, que ya no sé cómo puedes llegar a ser.
-Mucho más madura-respondí-Sabíamos que no debíamos apegarnos.


Después de eso discutimos y terminamos, te fuiste hecho una furia y solo volví a saber de ti unos meses después, ya más calmado, ofreciéndome tu amistad, las cosas no serán las mismas, por que las cosas y situaciones si cambian.

En estos meses he conocido a un chico muy interesante, tan parecido a mí que me da miedo, casi mismos gustos en música, misma mentalidad, y muchas coincidencias más.

No sé qué me pasa, tiene una mirada extraña, como si sus ojos pudieran ver más allá de mi cara, me da una extraña mezcla de miedo e interés.

-Hola Hilda-me saluda.
-Hola, buenos días Miguel-le contesto, y se esfuma tu recuerdo.
-¿Qué crees?-dice-Ayer me encontré unas rolas bien raras de Mew en youtube, si quieres al rato te las paso.
-¡No inventes!, déjame escucharlas.

Saca su mp3 y pone las canciones, creo que él me gusta, no sé, pero no se qué hacer con tantos recuerdos, soy una pésima persona y no creo poder enmendarlo, pero, al menos, puedo evitar volver serlo.

jueves, 11 de agosto de 2011

Capítulo VIII Viejos tiempos




“¡Risas y alegría!
¡Cómo cambia uno cuando pretende a una chica!”

“Miradas furtivas, salidas a escondidas, besos aislados.
Somos solo amantes desesperados.”

“Viejas memorias, arraigadas con el pasar de los días.
Cada día te evoco, quizá solo sea un tonto, un loco.
Siempre haciendo preguntas, pero ahora ya no sé qué es lo que dirías.”

“Las falsas esperanzas, me convulsionan el corazón,
Infinito tormento que culmina en desilusión.”

Esos son algunos de los versos que escribí en lo que yo llamo la época de Sonia, una época particularmente feliz y relativamente tranquila, donde me encontraba bastante relajado y, he de decirlo, enamorado. De hecho, fue precisamente por ella por la que empecé a escribir, aunque nunca le llegué a mostrar  algo de mi autoría. Me costó mucho tiempo subsanar esa perdida, principalmente a que se trató de la primera en serio, pero también debido a varios intentos de “regresar” con ella, una desesperada carrera para evitar la soledad, e imaginar que en solo cuestión de años me dedicaría por completo a mantener mi soledad e impedir que alguien la perturbara.

Es extraño, ahora con todo este revoltijo de personalidades en plena guerra, el pasado que tanto me dedique a dejar  atrás, ese que me mantuvo tanto tiempo encadenado a los recuerdos, parece que regresa a formar parte de esta confrontación, aun que, es posible que en el pasado se encuentre algo que pueda ser útil para la misma. De cualquier forma, dejaré que esto llegue hasta sus últimas consecuencias y veré como termina, es mi lucha, por decirlo de alguna manera.

         -Debo estar un poco nostálgico-dije-.Leyendo los primeros versos de mi libreta.

Dejé la libreta de lado y me levanté para tomar algo antes de ir a pagar las cuentas,  tomo una rápida ducha y desayuno con un poco de pan, como sea, el compromiso con Sonia es en la tarde y tengo tiempo de sobra para poder hacer los pagos e incluso distraerme un poco por ahí. Después de los eventos de anoche en ese extraño laberinto tengo que distraer un poco la mente en algo que no tenga que ver con ellos 4 o con el pasado, la vida continúa y no hay nada que la pare, bueno, a excepción del suicidio, “la puerta falsa” como me lo dijo alguna vez un psicólogo, a mi parecer, se necesita más valor para vivir que para matarse.

Cuando me disponía salir, tocaron la puerta, cosa extraña por que casi nadie sabe donde vivo, abrí y me lleve una pequeña sorpresa.

         -¡Hasta que te encuentro!-dijo Ingrid.
         -Puessss-contesté- Por menos de 5 minutos ya no me encuentras.
         -¿A sí?-preguntó-¿A dónde vas?
         -Na, a pagar unas cuentas-dije desganado-Ya llevan más de un mes de vencidas.
         -¿Un mes?
         -Si, no las he pagado desde mi accidente-dije.
         -¡¿Accidente?!-exclamó.
         -¿No te enteraste?-me extrañé-Fui tema de chisme por casi 3 semanas.
         -Estuve fuera casi 2 meses.
         -Ah, eso explica muchas cosas.

Caminando hacia el banco le conté sobre el accidente, medio insinué el caso de Sonia, pero mantuve en secreto la batalla entre mis “yo”, por qué, al parecer para ellos, ella tiene un papel importante en su pelea y me temo de que la puedan llegar a buscar, incluso que el propio Aljeos le llegue a hacer algo.

         -Sabes Alberto-dijo después de un rato- Creo que te debo una disculpa.
         -¿Y eso por qué?-pregunté.
         -Supe que me fuiste a buscar al menos 3 veces.
         -Si, lo hice-respondí-Quería platicar.
         -¿De qué?
         -Ah, pues de esto o de aquello.

Hubo una pequeña pausa, miraba al suelo un poco triste. Seguimos caminando en silencio cuando, al llegar a una esquina, me tomo del brazo y dijo:

         -Lo siento.
         -No hay de que disculparse-dije-Solo quería platicar.
         -Lo sé, pero…
         -Mira, si quieres podemos platicar otro día, en el gato negro si te parece.
         -De acuerdo-respondió-Mañana.
         -¿Tan pronto?-dije.
         -¿Qué tiene?
         -No, nada.

Llegamos al banco y pagué las cuentas, del teléfono quedaron de ir a reconectar la línea la próxima semana.

         -Vaya, eso fue rápido-dijo al verme salir.
         -Es temprano, no había mucha gente.
         -¿Quieres ir a caminar?, Solo por un rato, no quiero quitarte mucho tiempo.
         -Na, no te preocupes-dije restándole importancia-Tengo un compromiso, pero es más en la tarde.
         -Ah, bueno, pues vamos.

Caminamos por el parque que estaba empezando a florecer, los árboles frutales, las rosas, azaleas y las buganvilias.

         -Ingrid, Todas estas flores, ¿No te parecen un triunfo de lo efímero?
         -Puede ser-me contestó-Pero su corto periodo de vida es una apuesta para la sobrevivencia de su especie.
         -Eso es desde el punto de vista botánico-dije-Yo hablo sobre que nada es constante, indivisible y eterno.
         -Ya veo, pero podemos plasmar una parte de la realidad efímera y lograr un registro un poco más duradero que, igualmente, será deteriorado con el tiempo, reafirmando así, su propia falta de eternidad.
         -Maravillosamente explicado-contesté-Dime, ¿Ante todo esto, el alma puede permanecer indivisible?
         -¿El alma?-se extrañó-Puede estar unificada o dividida en partes que sean afines entre sí.
         -¿Y si estas partes estuvieran en contra?
         -Pues-dijo-Se tendría un desequilibrio dentro del alma, generando una especie de guerra interna.
         -¿Qué pasaría si la guerra sale del cuerpo de la persona poco a poco?
         -Entonces sería un problema que la persona debería resolver para volver a integrar su alma y llevar las partes a un acuerdo que las mantenga unidas a lo largo del tiempo, pero si nada es eterno, entonces llegara el momento que las partes volverán a entrar en conflicto y para ello la persona debe estar preparada para poder restablecer el orden en su alma, una especie de tribunal de justicia, por así decirlo.
         -Exacto, al no haber nada eterno, la realidad está formada por los diferentes ciclos, las estaciones del año, la temporada de lluvias, etcétera, se necesita de todo un poco.
         -¿Por qué me dices todo esto?-me preguntó.
         -Porque soy una persona muy cíclica-le respondí-Aunque ahora he roto ese ciclo, y estoy en una especie de espiral de sentimientos, de confrontaciones conmigo mismo, con el pasado.
         -Ahora que mencionas el pasado-me dijo-¿Has hecho el consejo que te di?
         -Ah-me sonrojé-Yo…este…también…y…Umm…No.
         -Ash-reprochó-¿Ya ves? Así los recuerdo siguen teniendo el mismo efecto y poder sobre ti, si no les quitas ese poder sobre ti, seguirán afectando a tu alma y crearán grandes conflictos.
         -Ah, no te enojes, he estado ocupado-dije-Pero dime ¿Cómo hago eso?
         -Piensa en cada uno de los momentos que más arraigado esté en tu memoria, todos aquellos que tengan una influencia en ti.
         -Bueno, eso parece fácil.
         -Ya verás que no lo es.

Al terminar de decir esto, se despido con un beso en la mejilla y me dijo la hora de la plática de mañana, 5 de la tarde, apenas y se fue, me dirigí a mi casa para tomar mi mochila y tomar el autobús a la ciudad de… para ver a Sonia. Tenía algún tiempo que no salía de esta ciudad, por lo que el viaje se me hizo algo largo, no recordaba lo lejos que ella vivía lo que me llevo a preguntarme qué demonios estaba haciendo ella en ese parque. Por fin, después de 3 horas de viaje se ve en el horizonte la ciudad de…Al llegar a la terminal me dirijo a la casa de Sonia, el lugar a cambiado un poco, la ciudad ha crecido y hay más edificios de los que recordaba, no había venido desde que salí del bachiller y de eso ya habían transcurrido dos años. Al fin llegue a su casa y toqué el timbre, quien me abrió la puerta fue su madre.

         -¡Hola Alberto!-me saludo alegre-¡Que milagro! Tenía años sin verte, ¡vaya que has crecido! ¿Ya estas mejor? Oí de tu accidente.
         -Hola señora-respondí- Si, ya estoy mejor, apenas y me quedaron unas cicatrices algo leves. Por cierto ¿Se encuentra Sonia?

El semblante alegre de su madre cambio y se puso seria, pensé que algo malo le había ocurrido a ella, que había sido alcanzada por Aljeos  en uno de sus arrebatos coléricos.

         -¿Está bien?-pregunté-¿Le paso algo?
         -Ay Alberto-dijo-Es que ya no vive aquí.
         -¿Desde cuándo?
         -Desde hace un mes-respondió-Desde que la vimos en su cuarto con “esa” haciendo…no puedo decirlo, te daré su dirección.

Anotó una dirección en un trozo de papel y me lo entrego.

         -Espero y la puedas hacer entrar en razón-me dijo antes de despedirse.

Me sorprendí un poco, ella no me dijo nada de que la habían corrido de su casa, pero suele olvidar detalles cuando concreta un compromiso, mire la dirección del papel.

“Privada de los misterios # 52 Col. Vigo”

Me extrañó un poco, dado que esa solía ser mi dirección cuando vivía aquí. El lugar estaba algo lejos del centro de la ciudad, así que tomé el transporte hasta el departamento, durante el recorrido pase enfrente de mi bachiller, en el había tantos de esos recuerdos que Ingrid me dijo debería estar reviviendo a cada momento, pero lo dejé para más tarde. Después de quince minutos llego a la privada de los misterios, la buena privada de los misterios, donde toda mi juventud sucedió. Toco el timbre y me abre Violeta.

         -Hola, buenas tardes-saludé-¿Esta Sonia?
         -Salió a comprar algo de comer-me dijo un poco recelosa de mi-Pero no tarda, me dijo que si llegabas te dejara pasar.
         -Anticipado como siempre, por eso le dije que te dejara entrar-Dijo detrás de mi Sonia, que venía cargando una bolsa de plástico con lo que supuse, era la comida.

Ya dentro del departamento, me di cuenta que no se había rentado en todo ese tiempo pues seguían en las paredes algunos dibujos y pinturas que hice en los últimos días que lo ocupé.

         -¿Sabías que todo esto lo hice yo?-dije.
         -Tenia sospechas-me respondió mientras ponía la bolsa sobre la mesa-Tienen lo suyo.
         -¿Por qué los dejaste?
         -¿Para qué quitarlos?
         -Bueno, yo decía.
         -Pues no digas-intervino Violeta.

Reímos, Sonia  preparó los platos y vasos para comer del pollo asado con papas que compró.

         -Oye Alberto, ¿De dónde conoces a Sonia?-me preguntó Violeta
         -Ah-respondí-Pues del bachiller, solíamos ser novios.
         -¿Ósea que tú fuiste el primero?-me miró sorprendida-¿Por qué no me lo dijiste en el hospital Sonia?
         -Eeeh…lo olvidé.
         -¿El primero?-pregunté.
         -Así es como me refiero a ti cuando llegas a salir dentro de una plática-me respondió Sonia-No es que hablemos seguido de ti.
         -Cuando la conocí, no solía hablar mucho del pasado-dijo Violeta.
         -Tú tampoco-contestó Sonia-Hay un tiempo perdido de ti que no conocía.
         -Oigan-interrumpí-¿Desde cuándo son pareja?
         -Unos siete meses-dijo Violeta.
         -Wow, es un buen rato.
         -Pero las cosas empeoraron desde que nos corrieron nuestros padres de nuestras casas-dijo Sonia.
         -Eso en verdad me parece una medida extrema-dije-Es decir, sus padres deberían querer a las hijas que tienen y no a las que quieren.
         -Si, pero eso no es más que una utopía-dijo algo triste Violeta-Ambas tenemos que estudiar y trabajar para salir adelante, es algo difícil, pero no me quejo, al menos estoy con quien amo.

Se miraron y sonrojaron un poco, su cariño mutuo me parecía que tenía sus altibajos, como toda relación, tenía tantas peguntas, pero sabía que no podía hacerlas mientras Violeta estuviera, Sonia se podría enojar conmigo si alguna de ellas la ofendía o le provocaba algún daño.

         -Bueno-dijo Violeta- Los dejo, tengo que irme a trabajar.
         -¿Me vas a dejar sola con este?-dijo infantilmente Sonia.
         -Prometo portarme bien-dije.

Se despidió de mí y de Sonia, le dio un beso y se marchó.

         -Se que quieres disparar tus preguntas sin ella aquí-me dijo.
         -No la conozco lo suficiente-respondí-Podría hacerla enfadar.
         -Pues ya se ha ido, adelante, dispara.

viernes, 29 de julio de 2011

Videojuegos

Fue hace mucho que me pude acercar al mundo de los videojuegos, no me tocaron los juegos de atari y anteriores, pero si puedo decir que todavía llegué a la época del family y el supernintendo, nunca tuve uno, normalmente eran amigos míos los que tenían tales piezas de cielo enviadas por los dioses a la tierra para gozo de los mortales, pero bueno, muchas tardes de mi infancia fueron gastadas tratando de salvar a la princesa, de tratar de salvar al mundo, de derrotar al malvado Bison y muchísimas anécdotas más, nunca fui bueno para esos juegos, principalmente porque no tenía la práctica suficiente por no tener el juego disponible a toda hora.



Esto era lo más épico del mundo en mi infancia

El nintendo 64 fue la primera consola que mis hermanos y yo tuvimos, aún recuerdo el día en que mi hermano mayor (bueno el que es mayor que yo, porque tengo uno aún mas mayor que ese hermano) que iba en secundaria por ese entonces, fue muy emocionado a sacarme de la primaria, alegando motivos familiares me llevó a casa y, además de una fiesta que se había armado por la llegada de un familiar (si, si, si qué bueno que vino el tío, ¡¿Dónde demonios esta la sorpresa?!) y arriba en el cuarto estaba, un hermoso N64 con Golden Eye listo para jugar, fue la mejor tarde de mis 8 años, simplemente indescriptibles horas de diversión sin fin!!



Acción realmente intensa, a 64 bits

La tarde que mi mamá nos llevó un playstation uno fue igual de sorpresa, era un 30 de abril, de cómo el 2002, y mi señora madre llego encabronadísima por que como había salido con mi hermano menor (el menor eso sí, yo soy el 3er hijo de 4 :D) el había hecho un berrinche por no sé qué cosa, por lo que la primera sesión de juego en el playstation fue completamente mía, oh dios, recuerdo que después de casi mentársela a Harry Potter por no poder brincar una maldita caja mi madre subió a ver que hacía y dijo “Hijo, que rojos tienes los ojos”… Había olvidado parpadear todo ese rato.


Salta Harry, ¡Mierda! ¡¡Qué saltes!!


El Xbox lo jugué en casa de un primo y ahí conocí una de las franquicias que más me ha atraído en todo el mundo mundial, Halo, en un principio mi primo barría el suelo con mis nulas habilidades en un juego como este, pero con el tiempo puedo decir que estoy orgulloso de que ahora le cuesta mucho ganarme y hay veces en que le gano por mucho :D, fueron tardes y tardes de juegos y risas entre primos que nunca olvidaré esa época de la secundaria.



No hay nada más relajante que dispararle en la jeta a esos grunts

El play 2 lo jugué más en casa de un amigo del bachiller por qué no tuve uno, pero también nos dio tardes de risas entre amigos, de buenas distracciones en momentos malos (Nunca olvidaré el día que me habían tronado de a escopetazo en la jeta y mi amigo me dio el control diciendo: Juégale wey, las penas con pan son buenas) y todas las veces que reímos hasta casi morir de las pendejadas que pasaban o que hacíamos.



San Andreas: El juego que más risas nos dio

Ahora el Xbox 360, la consola que actualmente se chupa mis tardes y ratos de ocio, fue comprada como regalo de navidad luego de años (Bueno, en realidad 2) de estar rogando por ella y mí padre (quien nos llevó a comprarla y ODIA los videojuegos) dijo: Más les vale comprarse su propia tele para jugar esa chingadera ¿eh? (Lo que él no sabía es que ya la habíamos comprado y subido a nuestro cuarto, pero mi padre NUNCA – en serio NUNCA- sube a nuestro cuarto –y cuando lo hace es el apocalipsis para mí-) 


Y así me siento cuando me va a regañar mi jefe

Una anécdota muy graciosa, es que mi madre subió a vernos jugar a mi hermano menor y a mí Halo 3, fue un duelo épico en el que mi hermano y yo tardamos mucho en poder matarnos el uno al otro, cuando morí e hice el clásico “¡Me lleva” que dices frente a tus papis, mi madre preguntó:

Mamá: ¿Te mató?
Yo:…Si
Mamá: ¡Pendejo!
Yo: ¡¡Mamá!!



Después de una sana tarde de videojuegos

Jugar videojuegos  es una de las mejores maneras que tengo para relajarme y sacar la tensión, porque es mejor dispararle en la cara a un pequeño alienígena de pixeles que salir a la calle a hacer la de pedo con la gente o algo peor, los videojuego no te hacen violento, es la gente estúpida y violenta de por si la que le da esa fama a los videojuegos, mi recomendación es: Jueguen, es bien divertido, une a la familia (Claro, tampoco hacen milagros) y les dará miles de momentos chistosos, aventuras increíbles, unos sustos implacables y siempre los dejarán con ganas de seguir presionando START.


Y cuando no hay videojuegos me siento así :(