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lunes, 10 de marzo de 2014

Amor

jueves, 6 de febrero de 2014

Selective Wounds - 4

En ese momento, la puerta del departamento se abre de golpe y entra Gerardo, el compañero de departamento de Noel, junto a él vienen otro chico y dos chicas, Gerardo se queda impresionado al ver a Julieta y a Noel. Su mirada va de uno al otro y suelta una fuerte carcajada e invita a pasar a sus acompañantes, entran dando traspiés, saludan como si nada y se pasan directo al cuarto de Gerardo quien después de un rato regresa al comedor y se planta en el umbral del comedor con una sonrisita medio ida.
-Así te quería agarrar, Noelcillo, ¡Tigre! –Dice mientras le pone un brazo alrededor del cuello a Noel-. A ver, ¿Quién es esta señoritita?
-Eeeeh, mi nombre es Julieta, mucho gusto –responde algo incómoda Julieta.
-Aaaaaah si, si, ciertamente –acuerda Gerardo y se agarra el mentón, como tratando de recordar algo-. ¡Claro! La buenorra de cuarto semestre de Sociales, ¡Ay pinchi Noel!  ¡Perro! Bueno, los dejo muchachitos, sigan en su comida, yo me voy a comerme otras cositas.
Se levanta de la mesa y se va caminado con paso inseguro a su cuarto, al cerrar la puerta se escuchan risas y algunos chiflidos.
-Perdona  por eso, no pensé que se le podía ocurrir a este wey regresarse al depa para seguirle al chupe –dice Noel poniéndose una mano en la frente.
-No te preocupes –le responde Julieta dándole unas palmaditas-. No es tu culpa.
-De cualquier manera, no fue precisamente amigable.
-Ya, no te mortifiques –lo consuela y le revuelve el cabello-. Se hacía tarde y ya me tenía que ir.
-¿Qué? –Se extraña Noel levantando la cabeza-. Pero si todavía ni son las 4, Falta el postre y la película.
-Si, ya se –le responde levantando un hombro-. Pero ahora el ambiente aquí ya no es precisamente tranquilo.
Mientras dice esto se lleva un dedo a los labios y señala hacía el cuarto de Gerardo, de donde provienen unos “extraños” gemidos y suspiros.   
-Oh… Pues…Eeeh si, tienes razón, pero no te irás sin el postre –y Noel Se levanta, toma un tupper de la cocina, pone tres duraznos con crema y se los da a Julieta.
-Gracias –Responde ella mientras pone el tupper en su mochila-. ¿Nos vemos mañana en mi casa?
-Claro, solo que tengo un problema.
-¿Cuál?
-Qué no sé dónde vives.
-¡Menso! –le da un zape-. Mira lo que tienes que hacer es tomar el metro hasta la estación Hidalgo, de ahí transbordas a la línea 2 y te bajas en Normal, ya ahí te espero yo.
-Bueno, te mando un mensaje cuando ya vaya para allá.
-Bien, hasta mañana –le da un beso en la mejilla y sale del departamento, Noel la sigue con la vista hasta que sale del edificio, cierra la puerta, y bastante molesto se va a su cuarto, pero antes de entrar, se para en la puerta del de Gerardo.
-Oye Gerardo, wey –dice dándole de golpes a la puerta-. ¡ERES UN  PENDEJO!
Se encierra en su cuarto y para no escuchar el ruido de Gerardo, prende su estéreo y se pone a escuchar su nuevo disco de los Stereophonics. Gerardo había arruinado sus planes, pues después de comer, planeaba poner la película de Donnie Darko, quizá Julieta se hubiera acurrucado junto a él y ya con eso tendría una excusa perfecta para tenerla cerca y dado el momento, avanzar para tratar de conseguir un beso; o al menos conseguir el ambiente adecuado para decirle que fuera su novia, pero la llegada de Gerardo tumbo todo. Pero había esperanza, al menos ya sabría dónde vivía Julieta.

lunes, 27 de enero de 2014

Anacrónicas - Lo que es, es


lunes, 30 de diciembre de 2013

Anacrónicas - Música



lunes, 2 de diciembre de 2013

Selective Wounds 3

Es casi la una de la tarde, Noel espera un poco nervioso a que suene el timbre, ha pasado gran parte de la semana limpiando y ordenando su cuarto, casi se ahoga con los vapores de los limpiadores tan potentes que compró para sacar algunas manchas rebeldes, la sala y el comedor se encontraban mejor que nunca y la cocina era un lugar ordenado y limpio, donde unas cacerolas desprendían deliciosos aromas y no el agujero biológico-infeccioso que era la semana pasada.

Aún con esa mejoría en su departamento, Noel no se calmó ni un poco, aunque se había bañado dos veces, puesto desodorante del más protector y aromático que encontró, se había lavado los dientes cuatro veces y usado hilo y enjuague en cada vez, sentía que algo se le había olvidado.

A la una y cuarto, el timbre sonó, Noel se paró de un salto y tomó el interfon.
-¿Quien?
-Soy yo –respondió Julieta.
-Pásale –contesto Noel mientras accionaba el interruptor para abrir la puerta del edificio. Julieta abrió y subió hasta el departamento de Noel, quien ya le había abierto la puerta.
-Eeeeh, Noel –dijo al saludarlo-. ¿Por qué no traes playera?
-¿Qué? –Se sorprendió y regresó corriendo a su cuarto a ponerse una volviendo un poco sonrojado-. Perdón, diablos sabía que se me olvidaba algo.
-No te preocupes –contesta divertida-. ¡Vaya! Este lugar parece nuevecito, pero ¿Y tú compañero?
-Ah, Gerardo anda de briago con sus cuates, no creo que regrese hasta bien noche, pero, ¿Quieres comer?
-¿Hiciste de comer? –Se sorprende-. ¡A ver! ¿Qué hiciste?
-No es nada del otro mundo –dice Noel-. Solo es un poco de pasta, unas costillas en salsa y de postre unos duraznos en almíbar.
-¿Con crema?
-Claro.
-Pues comamos, ya veremos qué tal te quedó todo.

Julieta toma asiento en la mesa, Noel entra a la cocina y sirve 2 platos de pasta de pluma en salsa de tomate y queso parmesano gratinado, ya con los platos servidos, pasó dos vasos y una gran jarra de agua de Jamaica. Julieta toma un bocado y se queda sorprendida.

-¡Noel, esto esta delicioso!
-Gracias, es una receta de mi mamá
-Pero en serio, es una buena pasta, no te conocía esas habilidades “Chepino” 
-¿Chepino?
-Si –explica haciendo círculos con el tenedor-. Como la cocinera, Chepina Peralta –Al ver que Noel no más no entiende-. Salía en la tele hace mucho.
-No tengo idea de quién es esa.
-Bueno, no importa, está muy sabrosa la pasta.
Siguieron comiendo y Julieta quedó bastante impresionada por las costillas, y hasta una segunda porción le pidió a Noel.
-¡Vaya! Normalmente no como dos veces el mismo plato.
-Yo podría comer costillas todo el tiempo.
-Ya lo creo –le dice Julieta inflando los cachetes-. Los hombres no engordan sin importar que coman, bueno, eso hasta que se casan y lo único que hacen es sentarse a ver el fútbol.
-Bueno, entonces nunca me voy a casar –responde burlón Noel.
-¡Méndigo! –reclama y le lanza una patadita por debajo de la mesa.
-¡Ouch! Órale, que violenta –se queja Noel mientras se soba la espinilla.
-Para que no andes diciendo babosadas.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Clay-More Cap.2 Pág.10

lunes, 25 de noviembre de 2013

La música en la vida diaria

Es posible que puedas vivir sin televisión, quizá con un poco de esfuerzo puedas vivir sin internet y sin celular por un rato, pero sería ya muy extraño que puedas vivir sin estar escuchando música, ya sea para estudiar o para ponerte hacer el quehacer, la  música está presente en todo.

No hay espacio que esté libre de ella, desde temprano puedes escuchar los hits gruperos y pop en el transporte púbico o por la calle en los puestos de Cds. En el trabajo no faltará el compañero Godínez que escuche los éxitos románticos del ayer y hoy, cantando sus parte favoritas; incluso es probable que en casa tu mamá ponga sus discos de LeoDan o Napoleón.

La música es omnipresente, a lo largo de la vida vamos escuchando de todo tipo de canciones, de niños nos agradan las canciones movidas y tal vez incluso llegaste a bailar al ritmo de algún tema de Tatiana en un festival de día de las madres en la escuela. Conforme vamos creciendo creamos los que será el Soundtrack de nuestra vida, las canciones que por un motivo u otro nos marcaron, por qué a lo largo de la vida siempre hay un momento al cual le podemos relacionar alguna canción.

Por ejemplo, tenemos el primer noviazgo, es cuando te ves en ese tipo de relaciones en el que de repente todas las canciones cursis del mundo empiezan a cobrar sentido para ti, le dedicas a tu pareja las que más te gustan, se citan fragmentos de las canciones o toman una canción y la declaran su himno de amor. Lo gracioso es que cuando la relación llega a su final y esa que llego a ser su canción les logra arrancar una lágrima o ponerlos de malas si el truene no fue bueno. 

Ni hablar del papel que tiene la música en las industrias del cine y los videojuegos ¿O acaso se pueden imaginar Star Wars sin su inconfundible? El score de una película es fundamental, refuerza y potencializa el impacto de lo que se ve en la pantalla, lo que puede fijar una escena en la memoria de un fan. En los videojuegos se ha vuelto una parte muy importante, no sería lo mismo salvar al mundo escuchando solo el sonido de las ametralladoras, en los videojuegos sabes que algo muy malo va a pasar cuando la música cambia repentinamente.

La música puede crear movimientos sociales, en los años 60 con el flower power en todo su apogeo, grupos como The Beatles, Led Zepellin, Depp Purple, Jimmy Hendrix, Janis Joplin y más lograron con sus canciones hacer a los adultos de aquel entonces volver la cabeza y ver que había un gran descontento entre la juventud que no estaba de acuerdo con lo que la sociedad tenía por correcto y normal, querían un cambio, y en mayor o menor medida se lograron cambiar algunas cosas.

La música expresa las emociones y sentimientos de las personas, con el sonido de las guitarras y las letras que se cantan sientes como una canción se comunica con tu alma, puedes saber que una canción se convertirá en tu favorita al sentir como se te eriza la piel, como un pequeño temblor te sacude en los solos y si por ahí ya se coló un recuerdo en tu memoria, esa canción ya forma parte de ti, puede incluso que sea algo completamente fuera de tu gusto, ser un purista en lo que respecta música es cansado, simplemente deja que esa canción forme parte del momento y disfrútala. 

Les dejo una rola para rematar la entrada, nos leemos en algún momento, en algún lugar