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viernes, 30 de diciembre de 2011

See you, someday, somewhere


¡Por fin! Por fin he terminado mi condenada educación profesional, terminó todo, ya quedó atrás la escuela y ahora sigue un gran capítulo de incertidumbre, pues no tengo ni idea de que voy a hacer (Esperaba que me contratasen en Sabritas, pero pues nada), quizá me consiga algo con lo que mantenerme un tiempo, y si es en el DF mejor, por qué en mi pueblo me aburro de muerte, no hay internetz en mi casa y nada más hay árboles.

Mi estancia en la capital ha sido de lo más genial que me ha pasado en estos años, jamás creí que llegaría a vivir por un tiempo en la ciudad, que nunca me acostumbraría al ritmo de la ciudad (Y vaya que me acoplé, pues el ritmo de mi pueblo me aburre de muerte), fui a lugares geniales (museos, parques, convenciones…¡¡¡OH DIOS EL FESTO CÓMIC!!!), conviví con gente genial, vi las películas que quise y mil cosillas más.

Ay mamá, si no me quedo, extrañaré mucho la ciudad, sí es sucia en algunas partes y otras parecen el equivalente del sector nueve mexicano, pero en general me divertí y la experiencia fue muy positiva, ya no me dejo de la gente en el transporte (bueno, no tanto, dejo pasar a las viejitas y las señoras con bebés o embarazadas).

Y la experiencia con el internetz fue aún más intensa, antes mientras estudiaba, solo andaba unas 4 o 3 horas al día y esas horas a veces se iban en estar buscando algo para la tarea, pero desde que vine a la ciudá a hacer mi residencia profesional, me volví un usuario medio pesado, pues estaba en linea desde que salía y llegaba a casa, a eso de las 4-5, hasta como las 12 y los fines de semana completitos, me hice de música (¡Mi colección musical creció a madres! Pasé de tener menos de 1100 canciones hasta casi duplicarla, actualmente después de la depuración que apliqué esta en 1973 canciones que anda cargando el Señor iPod, y siguen creciendo) me llené de lolz y trollé agusto por twitter y 9gag, en twitter pasé de unos modestos 30 seguidores, hasta llegar a los 97, una base aun pequeña, pero todos son geniales, me hacen, reír y hasta conocí a algunos de ellos, en 9gag perdí por completo mi alma, pasé de solo revisarla de vez en cuando, hasta llegar a las páginas más recónditas y llegar a ver cosas que no se mostraban en la página principal hasta en una semana o más, el blog se hizo más presente, pues aparte de atender este, que tiene su mes de mayor afluencia en julio con poco más de 600 visitas, me volví asiduo de varios más,  idos de la mente es el principal que más reviso, es genial, divertido y lleno de cosas útiles para el inútil de hoy.

Festo cómic fue el mejor fin de semana que pasé en el DF, conocí a Vanne, a Viri y al señor Nifel, me regalaron cómicsillos, compré varios cómics más, mi madre con una de sus extravagancias me hizo llevar un cómic de Spider-Man que me trajo un hermano que andaba de viaje en la india y también me dio una libreta de papel hecho a mano de por allá para que me firmaran o dibujaran en ella quienes quisieran o a quienes pudiera conseguir :D, la noche la pasé en casa de mi amigazo de la vida Hugo, riendo de cosas, platicando de otras con él y su familia, comiendo de la genial cocina de su madre (Ese salmón estuvo delicioso y los rabioles, ay jebusito en el cielo, los rabioles), al día siguiente fui al cine y comí un teriyaki delicioso, en síntesis, BEST EPIC SWEET BABY JEEZUS WEEKEND.

Aún tengo muchas cosas que contar y cosas que particularmente serían una bomba, pero, esperaré que algunas cosas se asienten y otros proyectos maduren antes de hacer algo, estén pendientes.

Probablemente la historia principal entre en una periodo de vacaciones y suspensión temporal de publicación, estoy dándole mantenimiento general y no recordaba que el final estuviera tan largo, enredado y shockeante, además, cuando me acabé la historia ¿qué demonios voy a hacer?, tendría que ir empezando una nueva historia, que por ahí tengo un borrador, pero nunca lo he vuelto a tocar, no tengo idea de que será lo que publique en los próximos meses, pero, algo se me ocurrirá (eso espero)
De momento me despido y espero leernos pronto.

martes, 27 de diciembre de 2011

Capítulo XII Páginas de Diario



La “plática” con José había sido más bien una colisión entre mi vieja manera de pensar: cerrada, paranoica e intolerante y la nueva: más abierta, sentimental, en fin, con una gran modificación de aspectos en ella que la hacía ser más completa y equilibrada, cosa que me resulta particularmente agradable.

Pese a que no tenía más de unas semanas que había regresado a clases, el semestre estaba por terminar, los exámenes se habían empezado a aplicar desde el lunes de la semana pasada y, para mi sorpresa, obtuve mejores notas de lo que me imaginaba, la mayoría 90% y un 100%, cosa que mis maestros tomaron como ejemplo, decían cosas como:

            -Debería ser un gran ejemplo para ustedes-dijo el maestro de química orgánica-Qué pese a que su compañero estuvo fuera de clases por tanto tiempo, obtuviera mejores calificaciones que la mayoría de ustedes.
            -Eh…maestro, no es para tanto-dije-Solo tuve suerte, mis padres me obligaban a estudiar.
            -No sea modesto-me dijo-Es claro que pudo haber dejado un poco de lado los estudios para poder recuperarse de sus heridas, pero aun así, les dedicó el tiempo adecuado para sacar provecho de su situación y aplicarse en sus deberes.

El comentario del maestro vino a reafirmar el sentimiento de odio de mis compañeros, pareciera que les molesta que alguien tan huraño y amargado en su actitud, en los estudios desganado y desobligado, incluso un poco presumido por lo que ya conocía desde el bachiller, fuera elogiado y ensalzado solo por haber tenido un accidente.

            -¿Y qué esperabas?-me dijo Andrés-Eres bien mala onda, ogete y caca con tus compañeros, por lo que me han contado no ayudas a casi nadie, odias el trabajo en equipo y cuando te obligan a integrar equipos solo te la pasas refunfuñando y tratas de hacer todo porque consideras a los demás idiotas.
            -Pues la gran mayoría lo es-dije-Por ejemplo, ese grupito de súper cerditas que primero si, bien cuatas y todo el pedo, pero a la hora de la hora querían que hiciera todo el trabajo, luego el grupo de australopitecos que se quería quedar con todo el crédito de mis proyectos, además, en ese grupo se viborean todos, aunque se digan “amigos” se andan dando puñaladas por la espalda, salvo unas contadas personas en mi grupo, todos me odian o les he llegado a caer mal en cierta medida, algunos ni me hablan.
            -Huy si tú-se burló-¿A quienes le puedes caer bien?
            -Bueno-respondí-Si no les caigo bien, al menos me soportan y me saben tratar, torpe.
            -¿Quiénes son?-pregunto.
            -Tú, idiota, y Kenia-Le dije entre risas.
            -¡Pero aparte wey!-gritó.
            -Pues-pensé-Están Adriana Romero, Sara Badillo y Adam McNair.
            -Mmmta-dijo-Puro marginado social cabrón, dos mataditas y un chavo gringo según escuche.
            -McNair no es gringo-comenté-Sus abuelos paternos eran de Estados Unidos, pero su papá nació aquí,  además si solo me llevo con marginados sociales, tú ya eres uno, mi promiscuo amigo cerdito.-Y le di una palmada en la espalda
            -Chale-se arrepintió-Ya me quemé yo solito.

Nos soltamos a reír y nos despedimos, él ya se iba a su casa y yo tenía que recoger una última calificación, la de matemáticas, en esta no hubo sorpresas como en las demás, pues las matemáticas son mi punto débil.

            -Joven Alberto-me llamó el profesor-70%, no puedo hacer más por usted.
            -Con pasar la materia en ordinario me doy por satisfecho profe-dije aliviado mientras regresaba a mi banca.
            -Lástima Beto-dijo Adriana-La próxima échale más ganas.
            -Si, el próximo semestre me irá mejor-dije-Pero ahora ya me voy.
            -¿Vas a salir a algún lado de vacaciones?-pregunto Sara.
            -Pues pasaré las vacaciones en casa de mis padres-respondí-Quieren tenerme cerca después del accidente.
            -¿Y es muy grande tu casa?-pregunto Adriana.
            -Pues algo-contesté-Desde que los negocios de mi papá tomaron mejor rumbo la han ampliado mucho y creo que hasta se compraron otra.
            -¡¿Otra casa?!-se asombraron ambas.
            -Pues si-dije-Esos negocios de mi padre exportando café a Europa en verdad que le han dejado dinero.
            -Vaya-dijo Sara-Para ti el dinero no debe ser problema.
            -No es que no sea problema-comenté-Solo que a mí me gusta solo gastar lo que necesito, a veces me surge uno que otro antojo y me compro “lujos”, pero antes de que esos negocios mejoraran tuve que vender algunas de mis cosas para poder venir a estudiar aquí.
            -¿Y qué fue lo que vendiste?-me preguntó Adriana.
            -Una batería y sus platillos-dije-Como los extraño, en verdad quería mucho a esa batería, era como una amiga incondicional, me gustaba mucho tocar con ella en la banda que tenía con mis amigos del bachiller.
            -Canijo-comentó Sara-Hablaste más con nosotras de lo que normalmente hablabas en un mes.
            -Si ¿Verdad?-pregunté-Es que he cambiado un poco, por lo del accidente, ya saben, bueno chavas, ya me voy, nos vemos, hasta el próximo semestre.
            -Bye-dijeron-Hasta el próximo semestre. 

Caminé un poco por los pasillos del colegio y me topé de frente con McNair, lo saludé y me dijo:

            -¿Y ese milagro de que andas hablando con todo mundo?
            -Ya ves-respondí-A veces te tienes que medio morir para que cambies un poco.
            -Pues para que tu ex cambiara no tuvo que morirse-dijo-Qué se me hace que tomó algo.
            -¿Progesterona esteroidea?-sugerí-Esa cosa promueve el desarrollo femenino, pero está loco lo del corte ¿No crees?
            -Si, parece caricatura japonesa-contestó- ¿Ya viste como viene vestida hoy?

No tuve necesidad de contestar, porque en ese momento pasó detrás de Adam y noté que llevaba un pantalón a los tobillos con estampado militar, una blusa negra y un pañuelo rojo.

            -Parece la hija de Rambo-Dijimos mientras nos reíamos, me despedí de Adam y tomé el transporte al centro de la ciudad.

Solo pasé a mi departamento por algunas maletas antes de tomar el autobús a casa, dada la lejanía de donde estudio y la casa de mis padres, me prepare para un viaje largo, compré un manga, unas frituras y un refresco de cola, aún así me quede dormido y no desperté hasta casi haber llegado a mi ciudad natal. Mis padres estaban esperándome en la salida de la central de autobuses, mi padre tomó mis maletas y las subió a la camioneta y mi madre me dio un abrazo y un beso en la mejilla.

            -¿Cómo te fue en los exámenes?-pregunto mi padre-¿no te afectó el accidente?
            -Pues fue al revés-contesté-Saque un 100% cerrado en microbiología.
            -¡Vaya!-Se admiró mi madre-Esto merece un premio.
            -Si, ¿Qué quieres?-dijo mi padre.
            -Pues no sé-respondí-¿Una cámara?
            -Hecho-dijo mi madre-Después saldremos a comprarla.

Desde hace unos días se ha instalado una persistente ola de calor, sin una gota de agua que refresque el ambiente, el sol no me resulta molesto, (aun que no me resulta precisamente agradable en exceso) pero el calor y el bochorno que deja a su paso a lo largo del día son un poco molestos, más en una persona como yo, cuya mayoría de su ropa es color negro, un color que no ayuda en tiempos de calor.

Al llegar a casa me puse a asear la pocilga que tenía por cuarto, llena de hojas regadas revistas amontonadas y libros apilados sobre el modular. Pasé días ordenando mis cosas porque entre las revistas y hojas que encontraba, había algunas que me ponía a leer y eso me retrasaba mucho, pese a que el cuarto era espacioso, no tenía muchos muebles en el, solo la cama, un armario, una mesa donde tenía un espacio para el modular y otro para trabajar, una lámpara de mesa, la mesita del televisor  y un puff.

Entre todas mis cosas había una pequeña libreta rota que tenía años sin ver (cosa que denota el grado de desorden de mi cuarto) era el “diario” que había llevado durante el bachiller, transcribiré algunas páginas.

21-Diciembre-…

Ah más de un mes que escribí aquí, veo que sí, el  tiempo es un escultor de cambios muy drásticos, pues María me volvió a traicionar (tres veces, argh), y pues ya que, sigo tocando y el sábado me voy a Guanajuato, chido, y ahora ando con Sonia, a pues algo muy bonito, ella no había tenido novio antes y conmigo esta “experimentando”, si, tiempo y todo cambia. Así es, referente a ella, Sonia, pues, ya nos besamos emm, (como ¿seis besos?) si como seis ¡Ah! Ella muerde y mete lengua (¡Chido!) y pues le gusta el black metal y rotten.com (cadáveres). Y pus ya me voy adormir por que ya es la 1 AM del viernes y se supone que esto es del jueves.

12-Enero-…

Ah, pues el problema del beso aquel ya está resuelto, solo fue un comentario desatinado, tiene una forma de ser, no sé, muy interesante para mí, aun que en ciertos aspectos no logre entender, yo solo trato de hacer que el tiempo que pase conmigo sea de su agrado y que las cosas se dejen llevar, como dice ella, por inercia, me pregunta, “¿Qué es clavarse?” y contesto, “¿Qué es clavarse? Pues  más o menos es no dejar de pensar en una persona y no soportar mucho tiempo el estar lejos de ella” y ahora me cuestiono a mí,  “¿No te esta clavando Alberto? ¿No estás siendo muy obsesivo?” y  me respondo, “Tal vez, pero es uno de mis rasgos que me hacen ser como soy y aprender más, aunque esto conlleve sus riesgos”.

07-Mayo-…

Pasó algo de tiempo, algunos meses y con esto el fin de la relación con Sonia. Si, así es, el fin, bueno…

Últimamente había estado algo cortante y me evitaba… dio todas las señales, pero aún así me aferre a esa relación que tenía.

Y aquí había una nota del periodo de los intentos de “regresar” con ella.                       

No importa la fecha ni el día pero es el…

No sabemos ni cómo comenzó ni cómo acabó, ten presente que el amor es traicionero y que la gente cambia, tú cambias, si se presenta otra oportunidad tienes el derecho a tomarla y ella el derecho a decirte: No

Me quede toda la tarde leyendo ese viejo diario y reviviendo al Alberto que lo había escrito, con todos sus matices sentimentales, coléricos, pasionales e idioteces que llegue a escribir en el, un poco de eso era necesario para el nuevo Alberto en que estoy trabajando, necesito de todo un poco.


Nota: Las páginas del diario están basadas en uno que realmente existe y que realmente es mío, algunas son idénticas al original y otras fueron ligeramente modificadas por conveniencia de la historia (… y mía)

martes, 20 de diciembre de 2011

Algo sobre el blog, la historia y yo


Estamos en la segunda mitad de esta historia pero jamás he explicado cómo se gestó, de dónde viene o que es lo me motivó a hacerla.

Era el 2007, un joven Albert, más baboso y taradito que en ese entonces tenía serios conflictos personales y para terminarla de amolar, lo habían tronado recientemente, todos los elementos  necesarios para crear una personalidad bastante inestable.

Para resolver esto y, en parte, para tratar un pequeñísimo (que yo digo más bien eran imaginaciones mías) caso de dislalia y dislexia, me hice conducir hasta la psicóloga de la escuela, y aprovechando que era de a grapa, me fui quedando mucho tiempo después de clases y platicaba mis problemas (Sufría, sufría).

Tenía un serio problema de no superar a las exnovias, pero gacho, había una que traía atorada desde hacía más de un año, y luego le sumamos que me había tronado una apenas (ya mencione que era apenas??) y luego, desafortunadamente, uno de mis mejores amigos había fallecido unos poco meses antes, tenía un buen de cosas que no sabía cómo expresar o exteriorizar.

De ahí fue que a la psicóloga se le ocurrió dejarme una actividad: “Albert, para mañana, quiero que me traigas una historia, la que tú quieras, del tema que quieras”. De ahí surgió el primer borrador del capítulo uno, más burdo y feo del que tenemos en el archivo del blog (Y ese todavía no tiene el formato final de los últimos capítulos) La historia le gustó e incuso, llego a ser publicada en el periódico mural de la escuela, ‘uuuuta, estaba que no cabía en mi calzón como dice mi señor padre.

Con el tiempo a la historia le fui metiendo cada cosa, recuerdo o situación particular que creía buena para explorar de otra manera, tanto que hasta a uno de mis amigos, que es diseñador gráfico y uno de mis principales críticos dijo que mi manera de narrar y escribir las cosas había mejorado.

Ahora, nunca he conocido a nadie que sea parte de mi personalidad, pero antes (y ahora) hablo mucho conmigo mismo, discuto conmigo estoy bien locote, bueno, la verdad no, soy bien simplón y me gusta darle vuelta las cosas cuando no puedo abordarlas de golpe, que casi siempre es así. En general nunca resuelvo mis problemas con las ex’s  y si llego a hacerlo, las raras veces que lo hago, me toma como una hora o dos tomar la iniciativa, pero una vez que empiezo no me detengo, es algo que sigo haciendo, nunca tomo la iniciativa rápido .

Tampoco todo lo que ha pasado en la historia me ha pasado, ¡bueno fuera!, mi contraparte de letras esta complementado con algunas cosas que yo no sé hacer o que no he hecho (Aunque no les diré que cosas son) algunos de los problemas siguen ahí, incluso peores, no lo iba a hacer como un súper yo, tampoco,  muchos de los personajes, si no es que todos, existen, son amigos que en verdad tengo, algunos más diluidos en personalidad y en forma de ser de lo que en realidad son, con el tiempo, que no ha sido mucho, muchos de esos amigos se han alejado, otros se han vuelto más presentes y los grandes amigos de siempre siguen siendo mis mejores amigos.

Esta historia cuenta con partes de mi vida, partes de canciones aplicadas a las situaciones en las que me marcaron, cuenta con gente que ha hecho un papel en mi vida y la verdad está muy bien, es la última historia larga que he escrito, tengo por ahí ideas dispersas para una segunda historia larga, pero mis asuntos escolares y mis prácticas profesionales me han robado mucho tiempo como para plantear bien de que sea.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Capítulo XI Otro día en el colegio



 
Nota: Este capítulo contiene referencias al “Tratado de los sistemas y  motores”

Las pláticas de los días anteriores tuvieron un efecto positivo en mí, me encontraba de un humor bastante relajado y alegre, hasta mi actitud había cambiado.

Después de mi ausencia en el colegio por la “rehabilitación”, volví a asistir, la gran mayoría de mis compañeros me odia, pero creo que al menos les di algo de “preocupación” por mi accidente, una extraña sensación que sentir por alguien que antes solía ser antipático y huraño.

            -Qué bueno que ya estás bien –me dicen a lo largo del día compañeros y maestros.

El día transcurre un poco lento, ya me había acostumbrado a la inactividad de la rehabilitación que perdí el ritmo que tenía en la escuela, no perdí el hilo de las clases debido  a que mis padres me traían las notas y tareas de las clases y me hacían trabajar en ellas para no quedarme atrás, pero aún así era un poco extraño volver a la actividad de un día normal de clases.

            -No inventes Alberto te has perdido de muchas cosas mientras no estabas aquí-me dijo Andrés durante un descanso-Han entrado muchas chicas nuevas que están bien buenas y Fernanda vaya que se ha puesto mejor, me cae, ¿para qué dejaste que te tronara?
            -Pus veras-le dije mientras lo miré con un poco de rencor-Tú fuiste quien me obligo a “andar” con ella, me obligaste a tratar de volver con ella, además, te escuché hablar con ella de mi primo.

Andrés se quedo un poco sorprendido por lo que sabía y me respondió un poco apenado.

            -Bueno, es que yo trataba de ayudarte a salir de esa soledad en las que te has refugiado por tanto tiempo-dijo-Encima de todo no me lo niegues, eres un maldito pervertido de closet.
            -Eso no lo puedo negar-repuse mientras me encogía de hombros-Solo por eso tengo amigos promiscuos como tú.
            -Cállate maniaco de senos-respondió refunfuñando-Tú habilidad para  adivinar la talla ya raya en la manía.
            -Pero no pasa de eso-dije-¿Eh cochinito promiscuo? ¿Ya mero rompes el récord de tu tío?
            -No-contestó-Aún me faltan muchas más chicas con las cuales acostarme.
            -¿Ves?-le pregunté-Y dices que el pervertido soy yo.
            -¡O bueno ya!-se quejó-¿No has visto a Fernanda?
            -Por suerte-dije-No tengo ganas de verla, también, tiene meses que no hablo con ella, ¿acaso crees que tenemos la más mínima necesidad de vernos?
            -Pues vieras no más de lo que te pierdes-contestó-Hablando en tus términos, “subió” a  talla B, yo diría un poco más, ¿existe la talla B casi, casi C?
            -No sé-dije mientras me rascaba un poco la cabeza-Yo solo se dé A, B, C y así, mejor pregúntale a ella ¿no?
            -Ah…-reflexionó un poco y dijo-Mejor no, me patearía las pelotas de solo preguntárselo, pero mira-me tomó del brazo y me llevó a la ventana-Ahí va.

Caminaba por el patio principal del colegio acompañada por sus amigas de siempre, se había cortado el cabello y tenía un mechón de color… en un lado, y si, había aumentado un poco de busto como decía Andrés.

            -¿Vas a arreglar las cosas con ella?-preguntó Kenia detrás de mí.
            -No-respondí-No hay motivo.
            -Como tú quieras Beto-dijo mientras la veía-No le queda mal ese corte.
            -Si-dijo Andrés-Aunque todo mundo piensa que se desgracio con él.
            -¡Yo no hice nada!-exclamé-Acabo de regresar.
            -Yo hablaba del corte-aclaró-Zonzo.
            -Ouuh…am…correcto-dije-Así parece algún personaje de un anime.
            -No pus si-respondió Andrés e hizo un gesto extraño y continúo-Oye wey estas algo cambiado, antes no seguías el hilo de las conversaciones, siempre te salías por la tangente  y ahora hasta las sigues y admites tus manías naturalmente.
            -Ay Andrés-dijo Kenia-Déjalo en paz, acaba de salir de la recuperación, quizá y quedo loquito por tanta sangre que se le salió.
            -No es eso-dije-Tan solo estoy cambiando mi manera de ser, es mejor que este así en lugar de ese gruñón amargado de antes ¿o no?
            -Si-dijo Andrés y rápido añadió-Y mejor te quedas así.

Nos despedimos y cada uno regreso a su salón de clases, los tres estudiábamos carreras distintas en el colegio, pero nos conocimos en los cursos especiales al principio de la carrera y nos seguimos frecuentando. Por todas partes me seguían dando sus felicitaciones por haberme recuperado del accidente y me trataban como al sobreviviente de alguna especie de tragedia, ja, quizá para quienes me odian en el salón fue una tragedia que viviera.

Por fin, a las tres de la tarde terminan las clases y me voy a mi casa, la actividad de Ingrid me ha dejado una sensación de liberación que me ha quitado un gran peso de encima, Alberto y J. Alberto no se han aparecido, pero creo que el encontrar a Aljeos será un problema y todavía falta José. Camino al centro de la ciudad para comprar una revista o algo que me distraiga el resto de la tarde hasta que me den ganas de hacer la tarea. Tomo asiento en una banca del parque y empiezo a hojear la revista, pero al poco rato se sienta un tipo algo bajo y me empezó a hacer plática.

            -Buena tarde-me dijo-Veo que está muy entretenido con su revista.
            -Si-le respondí-llevo coleccionándola por espacio de dos años.
            -¿Tanto tiempo?-se sorprendió-Vaya, y eso a pesar de que la revista no tiene un contenido precisamente razonable, siempre colmada de artículos de  tecnología, los últimos estrenos de cine, sexo y notas varias que no aportan nada a la razón del lector .

Solté un pequeño suspiro y me resigne a pasar un momento con un moralista de esos que nada les parece y se dedican a andar catalogando los que los demás hacen.

            -Señor-dije mientras me levantaba para irme-no sea tan cerrado hacia la diversidad de ideologías y pensamientos de una revista, solo lograra terminar excluyendo a todo lo que no le parezca bien a su forma de pensar y podría dejar pasar algo increíble o hermoso.
            -Me parece que ya he llegado un poco tarde-respondió decepcionado-Esos idiotas ya te han influenciado tanto que tendré que tomar medidas… más drásticas.

Fue en ese momento que me di cuenta que se trataba de José pero antes de reaccionar me lanzó una nube de polvo que me adormeció de inmediato y perdí la conciencia al cabo de un rato. Cuando desperté, me encontraba en una sala de una casa de estilo antiguo, con los estantes de las paredes llenos de libros y el estilo de la decoración era bastante refinado y sobrio.

            -Por fin te despiertas-dijo José-Pensé que había utilizado demasiado somnífero.
            -¿Qué es lo quieres?-pregunté-¿Para qué me trajiste aquí?
            -Para enmendar el daño que ha creado  Alberto-me contestó-Por que por su culpa has dejado pasar eventos que nunca hubieras hecho, por favor, ¿llevar a esa chica a tu casa?, podías haberla dejado en la comandancia de policía, ¡pero no!, por la estúpida pasión, que yo tanto me esforcé en quitar de en medio, la llevaste a tu casa, la dejaste en tu cama y, peor aún, la dejaste llegar hasta tu interior, cosa que no dejabas que pasara antes, el amor solo resultaba en un molesto obstáculo en el diario acontecer y por eso lo evitabas.
            -El asumir esa solitaria existencia fue un error-respondí-ese muro impidió que resolviera muchos de los problemas que tenía y provoco el “error” de Fernanda.
            -¡Calla!-gritó-Esa niña tonta fue la que no supo apreciar lo que en su momento le ofrecía.
            -¿Y qué le ofreciste?-le pregunté-Qué yo recuerde, jamás le dijiste algo cariñoso, nunca le diste muestras de afecto, tan solo querías la satisfacción de su cuerpo para callar al deseo y distraer a la pasión.
            -Es solo parte de lo que tenía planeado-dijo-Quería que esa relación sirviera de modelo base para un proyecto que yo llamo “Sistemas y motores”
            -¿Y eso qué?-dije-¿Tratabas de mecanizar el amor?
            -No precisamente-respondió-Era un proyecto más ambicioso, trataba de mecanizar todas las acciones de un ser humano y primero quería empezar por los procesos en los cuales una persona se relaciona con los demás y por consiguiente se “enamora”, trataba de crear un modelo base adaptable a las diferentes formas de ser de las personas, incluso su orientación sexual, pero eso, en sí, me resulta una abominación en contra de la naturaleza.
            -Eso solo lo dices por el caso de Sonia-le recriminé-Te asusta lo  que ella ha hecho con su vida.
            -Es un error-dijo-Un error que pudiste haber evitado, si tan solo no la hubieras hastiado, si por un momento de tu irracional juventud me hubieras hecho caso todo este embrollo de personalidades jamás hubiera ocurrido.
            -El hubiera no existe-contesté-Para ser la razón, estas bastante confundido, las cosas pasan por algo, además, de haber hecho todo lo que dices dudo que se hubiera evitado todo esto, las personas cambian, en cualquier momento ella pudiera haber decidido que era suficiente y el problema entre ustedes de igual manera hubiera sucedido.
            -Correcto-admitió-Pero no olvides que trataste de volver con ella y esos intentos fueron resultado de los desesperados planes de último momento de Alberto.
            -Es cierto-respondí-Si, lo reconozco, su forma de actuar en ese momento me confundió e hizo surgir una chispa de esperanza en un momento de desesperación por la inminente soledad que se avecinaba.
            -A pesar de eso-dijo-La volviste a ver, a pesar de su cambio.
            -Todavía la quiero-continué-Pero se y admito que ella no tiene tiempo ahora, ha hecho su vida y yo me encargué de despedazar la realidad de la mía, me esforcé por evitar todo contacto con la realidad, me refugié en la soledad centrando mi atención en pequeñeces sin importancia, no quería que esa soledad fuera perturbada por la mirada de algún extraño ajeno a mi espíritu, encerré todo en un muro de aislamiento y me acoracé en contra de la realidad y sus efectos. Para ella tan solo soy un viejo amigo que, en su momento, fue su primera pareja, no sé si recuerde las cosas tal y como lo hago yo, pero al menos me alegra el saber que ella es feliz.
            -¡No me vengas con hipocresías!-reclamo-¡Para ti y Alberto todo lo que interesa de una mujer es su cuerpo! ¡La excitación animal que provee la figura femenina, el busto, las piernas y demás!
            -Si, en eso tienes razón-dije-Pero si tan solo fuera eso lo que me llamase la atención, hubiera terminado con varias mujeres huecas, con solo un buen cuerpo pero una mente vacía y sin personalidad, hasta en eso estabas metido tú, buscabas que las parejas potenciales tuvieran una mentalidad interesante y fuera de lo común.
            -Eso era antes-respondió-Cuando eras joven, en ese entonces era de otra manera.
            -¿Ves?-pregunté-Incluso tú cambiaste, ¿Por qué ahora no quieres aceptar los cambios de los demás?

José palideció, se levanto de su asiento y se dirigió hacia el bar que estaba en un rincón de la sala, se sirvió un trago bastante largo y lo bebió de una sola vez; se quedo contemplando el exterior por largo rato.

            -A veces los cambios son demasiado drásticos-dijo en voz baja-No aceptaré cambios que afecten los planes que tengo para ti.
            -Si son aquellos en los que quieres que lleve todo como si tratara de un experimento o un análisis científico-dije- Mejor olvídalo, prefiero ser un idiota pasional que pierda la esperanza cada día y que padece el peso de sus sentimientos a un tanque ambulante insensible a todo lo que sucede a su alrededor.
            -Pero es mejor evitar el dolor-dijo-Es mejor anular cualquier daño proveniente del exterior, de aspectos que no se puedan controlar.
            -El dolor es inevitable-dije-No se puede tratar de controlar todo aspecto de la vida, terminaría viviendo en un estado de eterno estrés por tratar de prever la siguiente amenaza, el que te guste atormentarte con ellos ya es caso aparte.

Antes de que siguiera la discusión, me levante y salí de la sala, pensé que José no tardaría en detenerme para seguir hablando pero no lo hizo, su forma de pensar  me resulta bastante dispersa y equivocada, trata de hacer que todo se adapte a su manera de ver el mundo, pero, por lo que veo, no está del todo perdido, solo es cuestión de hacer entrar en razón a mi perdida y desorientada razón, si estas platicas se repiten es más probable que la restructuración tenga una culminación exitosa, solo restaría reconciliar a Aljeos y con ello quedaría todo resuelto, pero el fin todavía se ve algo lejano.

Ya fuera de la casa de José, tomo una bocanada de aire y emprendo el camino a casa con un extraño paso decidido y una sensación de confianza bastante peculiar, la plática de la manía con Andrés y la discusión con José es resultado de la “integración” de mis personalidades que se está dando en mi interior, la soledad está dando paso a una temporada de compañía y quizá hasta de un posible romance con Ingrid, si es que mis pensamientos no me engañan y si así fuera, es solo cuestión de sobre ponerme y seguir adelante.

martes, 22 de noviembre de 2011

Capítulo X Necesidad de Saber -Parte III-


Para matar un poco el tiempo seguí con la actividad de revivir los recuerdos, volví a empezar con los sucesos de la época de Sonia, puesto que estos son los que mayor carga presentaban para mi espíritu, la misma convulsión de presentaba en mí, pero era un poco menor a la de ayer, el dolor y el sufrimiento habían disminuido un poco y podía manejarlos de tal manera que no se notara tanto mi estado.

A eso de las cuatro cincuenta y cinco, Ingrid apareció por la puerta del local, iba vestida con una blusa blanca, un pantalón untado negro y llevaba un peinado sencillo, levanté mi mano para hacerle señas, me vio y rápidamente se sentó en la mesa y me saludó.

            -Vaya-dijo-Eres puntual, ¿Cuánto tiempo llevas aquí?
            -Casi una media hora-respondí-Aparté la mesa, ya ordené los cafés.
            -Ah muy bien, entonces por eso llegaste antes-contestó-Te ves diferente.
            -¿Será porque, al fin, ya me puse a trabajan con tú consejo?-insinué.
            -OH… ¿Es en serio?-preguntó.
            -Si-dije-Tenías razón, es más complicado de lo que suena.
            -Te lo dije-contestó con una sonrisa en el rostro-¿Qué tal?
            -Es demasiado fuerte, los recuerdo en verdad pesan, más aún en una persona como yo, por ejemplo, los recuerdos de Sonia, la chica que te platiqué, son demasiado vívidos, principalmente porque ayer que la vi, estos quedaron “frescos”, así lograron ejercer un poder mayor  al que normalmente tienen.
            -Si-dijo-Suele pasar así, esa “actividad” es una forma de catarsis.
            -¿Catarsis?-pregunté.
            -Así es-respondió-La catarsis es, por así decirlo,  una forma de liberar pasiones o sentimientos que han sido reprimidos o dejados a un lado por largos periodos de tiempo.
            -Ya veo, los recuerdos llevan ligados sentimientos-dije-¿Por eso me diste ese consejo?
            -En parte-contestó-También por el muro que mencionabas ayer, pero eso solo complementa mi idea que tengo sobre ti.
            -¿Y cuál es tu idea?-volví a preguntar.
            -Que has llevado el dilema del erizo más allá de los límites normales de este.
            -¿Dilema del erizo?-dije-¿En qué consiste?
            -Básicamente, se trata de una fábula-empezó a explicar-Porque mientras un erizo trate de acercarse a otro, sean cuales sean sus intenciones, este herirá y será herido, en tu caso, te acercabas tanto que, al momento de separarte, te quedaban heridas muy profundas que tardaban demasiado en sanar.
            -Eso es cierto-concordé-Llegaba hasta un punto simbiótico en mis relaciones donde, cuando acaban, el golpe me lo llevaba yo.
            -Pero tan solo es una parte del dilema-continuó-Por eso mismo huiste, dejaste la cruel realidad de la vida y te apartaste de las personas, no querías y estoy segura de que no quieres entablar una relación seria, por el mismo miedo que tienes de lastimar y salir lastimado, no encaraste el problema y te engañaste diciéndote que no te afectaba en lo mínimo.

En ese instante la mesera se acercó dejando los cafés en la mesa y el frasco de azúcar, Ingrid tomó el suyo y le agregó un poco, al mío le agregué unas tres cucharadas y bebí de él.

            -Huí de la realidad porque en verdad que era dolorosa-dije-Era un conjunto de situaciones que no podía controlar, ¿el muro solo era la manifestación de esta huida de la realidad?
            -Es una medida que tomaste para limitar y controlar el efecto que tendrían ese conjunto de situaciones, de tal manera que las espinas jamás se te acercaran-dijo mientras ponía su café en la mesa-Te esforzaste por no comprender y no ser comprendido, porque sabías lo que eso significaba.
            -Si-contesté-Era dejarlos pasar el muro y llegar hasta mí.
            -Pero dentro de esa huida-continuo-Ocurrió algo peculiar, dejaste de limitar contacto con la realidad y las personas pero llegaste a un punto en el que nada te afectaba, nada te molestaba o perjudicaba.
            -¿Eso a que se debió?-pregunté
            -Pues desarrollaste un coraje que te llevo a tomar una postura no muy buena-respondió-Confundir la fortaleza con la dureza.
            -La dureza-dije-Ese fue un momento muy particular en mi vida, iba por la  vida sin dejar que nada me distrajera de un objetivo que ni siquiera era claro.
            -Tomando a otro animal-explicó-Se puede decir que llevaste el dilema del erizo hasta convertirse en el problema del armadillo, el armadillo, al vérselas con las espinas de los erizos y, pensemos en algún lugar más espinoso, en las espinas de un rosal, considerando que ambos representan a las personas y a la realidad, prefiere enfrentarlos con una coraza protectora, eso fue en lo que se transformó tu muro, en una coraza que te mantenía seguro de las espinas.
            -Ya veo-respondí-Así fue como corté todo contacto con la realidad, evitando, o más bien perdiéndome de las cosas bellas que existen solo por no querer salir lastimado, transformé las heridas en rencor y este pasaba a formar parte de la dureza de la coraza.
            -Si-respondió-Esa no es la mejor postura, la dureza no se esfuerza por cambiar nada porque nada la afecta, pero la fortaleza es el seguir en pie cuando la vida te ha devastado, dar una mano de ayuda a pesar de tú la necesites más y solo encuentres puños amenazantes.
            -¿Pero eso ya ha pasado?-pregunté.
            -Si-respondió alegre-en una parte, estas aceptando tus errores en el amor, tus heridas, tus episodios de infelicidad, está viviendo tú y no un ser moldeado por tu orgullo.

Tomamos un poco más del café y empezamos a hablar de sucesos como las recreaciones tan vívidas que dan el revivir a cada uno de los recuerdos, por que como dice el refrán, recordar es volver a vivir, o al menos eso es lo que dicen. Antes de terminar la charla, estaba pensando en mi libreta de versos, recordé que en ella estaban plasmadas las etapas que Ingrid mencionó.

            -Oye Ingrid-dije-¿Leíste mi libreta de versos cuando estuviste en mi casa?

Se atragantó con el café y mientras tosía me di cuenta que se sonrojaba.

            -Tomaré eso como un sí-dije con una sonrisa en el rostro.
            -Perdón-dijo-No era mi intención.
            -No hay problema-respondí-Me has ayudado mucho.

Terminamos nuestros cafés y salimos a dar un paseo, habían sido dos días difíciles y salir a dar una vuelta por la ciudad en compañía de alguien era en verdad reconfortante, hacia que valiera la pena salir herido, pero feliz. 


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Aviso: Debido al final de mi estadía en el DF este blog entra en un hiatus temporal, quizá en diciembre actualice algo, pero no estoy seguro, gracias por su apoyo :D